Chistes de Suegras

Una pareja de esposos discutía, y el marido dice:
!Es que tu mamá tiene la culpa de todo!
La esposa responde:
-Si, ya se que tu no quieres a mi mamá.
¿Quien dice que no quiero a tu madre, si yo la quiero igual que a la cerveza.
La esposa, conocedora de la pasión de su cónyuge por la cerveza, le dice con tono de interrogación:
¿Tu quieres a mi mamá igual que a la cerveza?
Si, quiero a tu madre como a la cerveza, porque la quiero fría, con la boca abierta y echando espuma.

– ¿Por cuánto me compras a mi suegra?
– ¿Tu suegra? … Por nada.
– De acuerdo, trato hecho.

– Pepe, te veo preocupado.
– Es que por poco atropello a mi suegra.
– ¿Te fallaron los frenos?
– No, no, el acelerador.

Dos amigos:
– Si no fuera por el bigote, serias igualito a mi suegra. – Pero, si yo no llevo bigote…
– Pero ella sí.

Un hombre encuentra un Genio, éste le dice que puede tener lo que quiera, pero que su suegra va a recibir el doble de lo que él pida. El hombre piensa un instante, y pide:
– Quiero un millón de dólares y que me golpeen hasta dejarme medio muerto.

Un matrimonio después de la visita de unos amigos:
– Me fastidia que siempre estés hablando mal de las suegras.
– ¿De qué te quejas? Al fin y al cabo, no hablo mal de la tuya, sólo de la mía.

De entierros
– Te veo muy nervioso, ¿qué te pasa?
– Vengo de enterrar a mi suegra…
– Pero bueno, no es para tanto…
– Ya, es que la condenada no se dejaba enterrar…

 El camión

– ¡Un camión ha partido a su suegra en dos!.
– ¡Qué horror! ¿Y ahora qué hago con dos suegras?

Estrella de Hollywood

– A mí me gustaría que mi suegra fuera una estrella.
– ¿Si? Para que te lleve a Hollywood?
– No, para que estuviese a 3000 años luz.

 

Dos agricultores:
– Vaya, ¡otra vez los cuervos se me han comido la cosecha!
– Pero hombre, haz como yo, pon un espantapájaros.
– Si ya lo pose, pero como si nada.
– Lo que tienes que hacer es pegarle una foto de tu suegra.
– ¿Y eso es efectivo?
– Mira, a mi los cuervos no solo no se me han comido la cosecha, sino que me han devuelto la del año pasado.

Marcianos secuestradores
– Papá, papá, los marcianos son amigos o enemigos?
– ¿Por qué lo dices?
– Porque ha venido una nave y se ha llevado a la abuela.
– ¡Ah!, entonces son amigos.

Sacar la basura
– Sabes, mis vecinos se me han quejado varias veces. Dicen que tengo que sacar mi basura de casa.
– Hombre, un poco de razón si que tienen, ¿no?
– Ya, pero es que mi suegra no quiere ni ir al cine.
La foto de la suegra
– Oye, ¿pero a tí no te cae mal tu suegra?
– Sí.
– Y entonces, ¿por qué llevas su foto en la billetera?
– Es que estoy intentando dejar de fumar.

Bigamia fatal
– ¿Y tú sabes cual es el castigo natural por ser bígamo?
– El tener dos suegras.

Confusión
La suegra a su hija:
– Ayer tu marido vino tan borracho que se confundió de habitación, se metió en la mía, y me hizo el amor.
– ¿Y tú no dijiste nada?
– ¡Ya sabes que no me hablo con el!

El último novio
Una madre a su hija:
– ¡Es tan desagradable tu último novio, que seré su suegra con verdadero placer!

El ataque del tigre
– ¿Qué hacer si un tigre ataca a tu suegra?
– Como es el tigre quien ha comenzado, que se arregle solo.

El burro
Un cuñado se encuentra con otro cuñado en un funeral y ve mucha gente.
Éste le pregunta:
– ¿Qué sucedió cuñado?
El otro le responde:
– Es que mi burro mató a mi suegra de una patada.
Entonces se asoma y ve tanta gente en el velatorio que se le ocurre preguntar:
– ¿Y toda esa gente conocía a tu suegra?
El otro le responde:
– No… vinieron a comprar el burro.