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Hablar de Diabetes con los hijos

La diabetes es un mal que provoca tristeza y también cierto grado de enojo o culpa en las personas que lo padecen. Los niños no son ajenos a sufrir de esta enfermedad, por lo que es importante que con sus padres, mantengan una comunicación fluida sobre este tema.

Esto post lo escribimos con ocasión del Día Internacional contra la Diabetes, que se celebra cada 14 de noviembre.

Cuando hable con su hijo por primera vez de Diabetes, es importante que lo haga de una forma adecuada para su edad sin olvidar decirle siempre la verdad.

Es posible que a los niños a los que se les diagnostica Diabetes, crean que la aparición de esta enfermedad se debe a que han hecho algo malo. Es importante que los padres hagan hincapié, más aún si se trata de niños pequeños, en que este mal no se genera por haber hecho algo indebido.

Debe asegurarse que su hijo debe entender que la Diabetes nunca va a desaparecer sin importar su deseo. Debe saber que es normal que sienta tristeza por sufrir este mal. Pero, es también necesario que hable con sus otros hijos sobre esta enfermedad, para evitar que ellos sientan celos a causa de la mayor atención que recibe el hijo diabético o podrían también estar preocupados ante la posibilidad de  que a ellos también se les diagnostique diabetes.

Charlar de Diabetes con niños de diferentes edades:

Niños pequeños: No comprenden las razones por las que reciben inyecciones ni porque se les pinchan los dedos de las manos y los pies. Para ayudarlos a entender, intente que los análisis de los niveles de azúcar y las inyecciones de insulina se transformen en parte de la rutina diaria del niño, como el cambio de pañales y la siesta,

Niños en edad pre escolar: Dependen aún de sus padres para manejar su Diabetes. Se les deben explicar las tareas relacionadas con la Diabetes de manera sencilla. Los padres pueden ayudarlos a sentir que tienen parte del control si les permiten elegir en qué lugar del cuerpo prefieren recibir su inyección de insulina.

Niños de escuela primaria y media: Deben comenzar a aprender a manejar el cuidado de su enfermedad, pero aún requieren de la participación de los padres. El padre no debe presionarlo mientras va aprendiendo a hacerse poco a poco responsable de los cuidados que implica la diabetes.

Adolescentes: Ellos pueden tomar decisiones desacertadas acerca del cuidado de la Diabetes por presión de su grupo o por el temor a ser diferente de sus amigos.  Es importante hablar con ellos acerca de las drogas, el alcohol, la sexualidad y otros temas, y de cómo estos factores pueden afectar su diabetes y su salud general.

La comunicación es fundamental en todo hogar. Cuanto más hablen los padres con sus hijos sobre la Diabetes, ellos se involucrarán más con el cuidado de esa enfermedad.

Juegos Didácticos Educativos

El juego es y será siempre una eficaz e infalible herramienta pedagógica, y empleada desde tiempos antiguos para la enseñanza de cualquier arte u oficio.

Cuando nos referimos al Juegos Didácticos – Educativos en sí,  es el manejo de estrategias lúdicas con el fin de optimizar el proceso de enseñanza aprendizaje. Pues el juego no solo propicia la adquisición de conocimientos y el desarrollo de habilidades; sino que fomentan la motivación y participación activa de las actividades planteadas.

Entre los principales objetivos que busca los Juegos Didácticos – Educativos están:

La participación activa, que contribuya al análisis y  asimilación de contenidos, brindar aprendizajes significativos,  preparación para enfrentar problemas futuros, fomento al trabajo colectivo, da dinamismo a las clases.

Por ello es importante para los docentes estar a la par de los nuevos avances tecnológicos y las herramientas que estos ofrecen para emplear en las diferentes asignaturas. Saber que método se va a emplear y con qué herramientas se cuenta.

Los Juegos Didácticos – Educativos pueden llegar a ser un método de enseñanza muy eficaz para niños, jóvenes y adultos; ya que se puede adaptar de acuerdo a las necesidades grupales, pues se pueden convertir el juego de cooperación, de competencias, olimpiadas, etc.

Los Juegos Didácticos – Educativos además estimulan la creatividad, facilitan la educación porque fomenta la exploración, crea en el niño es espíritu de competencia y lo hacer sentir parte importante del grupo.

Como vemos es infinitas las posibilidades que ofrecen los Juegos Didácticos – Educativos en nuestra labor pedagógica; pero sin exageraciones, innovando, adaptando y creando lo mejor para nuestros estudiantes.

Cómo cambiar de pañal a un bebé

Cambiar pañales es todo un arte y sólo se aprende con la práctica.

Hacerlo una y otra vez te llevará a la perfección, pero no sin antes tener que pasar por algunos pañales colocados al revés, otros que pierden su contenido, y hasta alguna salpicadura accidental, si es que tienes un varoncito.

Prepárate

• Lávate y sécate las manos (puedes utilizar una toallita desechable).
• Elige un lugar calientito, limpio y seco para cambiar al bebé. Puedes usar un colchoncito especial para cambiar bebés, pero también te servirá una toalla, un pañal de tela limpio o cualquier otra superficie suave y cálida.
• Prepara todo el material necesario. Si usas pañales desechables, necesitarás un pañal limpio y una bolsa de plástico; si usas pañales de gasa o toalla, necesitarás un pañal limpio, imperdibles y un calzoncito impermeable; si usas pañales de tela ajustados, necesitarás un pañal limpio y un forro. Si tu bebé tiene tendencia a la irritación o dermatitis de pañal, también necesitarás una crema protectora o vaselina.

Paso a paso: Cómo cambiar un pañal desechable


1. Suelta los cierres adhesivos del pañal y dóblalos hacia atrás, pegándolos sobre sí mismos para que no se adhieran a la piel del bebé, pero aún no le quites el pañal sucio.

2. Si hay caquita, límpiala primero con el propio pañal, teniendo cuidado de tapar el pene (si es varoncito) con una toallita por motivos de higiene y para evitar la “salpicadura” que mencionamos anteriormente.

3. Con una mano, sujeta al bebé por los tobillos y súbele levemente las piernas levantándole un poco las nalguitas. Aunque este gesto parezca un poco raro, es una manera muy eficiente de hacerlo.

4. Dobla al medio el pañal sucio y déjalo bajo las nalguitas del bebé, con la parte sucia en el interior del pañal.

5. Usa una toallita desechable para bebés o una toallita de tela mojada para limpiar cuidadosamente el área genital del bebé. Las niñas se deben limpiar de adelante hacia atrás (en el sentido opuesto a su vagina). Esto disminuirá la posibilidad de que entren bacterias del recto a la vagina que podrían causar una infección.

6. Levanta las dos piernas del bebé y límpiale las nalguitas.

7. Cambia el pañal sucio por uno limpio. Abre el pañal y coloca la parte que tiene los cierres adhesivos bajo las nalguitas del bebé. Ahora dobla la parte de abajo sobre la barriguita del bebé, pasándolo entre sus piernas (sepárale las piernas lo más posible, pero sin hacerle daño).Ten cuidado de que el pañal no se abulte demasiado entre las piernas del bebé, lo cual podría provocar irritación e incomodidad. Para los recién nacidos, evita cubrir el cordón umbilical (hay pañales diseñados especialmente para los recién nacidos que tienen recortada la parte delantera). Para los varones, cerciórate de que el pene esté apuntando hacia abajo para reducir la posibilidad de que se salga la orina.

8. Cierra el pañal pegando las tiras adhesivas de los dos lados. Asegúrate de que quede bien ajustado, pero no tanto que le pellizque la piel. Consulta las instrucciones del fabricante del pañal para otros consejos específicos de esa marca.

9. Cierra el pañal sucio, envolviéndolo y pegándole las tiras alrededor de sí mismo. Colócalo en la bolsa de plástico y tíralo en el bote de los pañales sucios. Viste al bebé, lávate bien las manos, ¡y ya está!

Cuando los niños no quieren hacer la tarea

Resulta un momento complicado cuando los niños no quieren hacer su tarea. Es preocupación para los padres porque se resisten a cumplir con sus deberes académicos.

Lo principal es que los padres deben entender el papel que cumplen durante la labor post escuela, Deben supervisar la labor que realizan los chicos, más aún si son pequeños. A partir de tercer grado, ya están capacitados para hacer las cosas por su cuenta y los padres, apenas deben revisar lo hecho y que todo esté bien.

Los padres no le deben hacer la tarea a sus hijos sino ¿cómo aprenden ellos? Esto crea problemas de autoestima en los pequeños, de dependencia e incapacidad para poder tomar sus propias decisiones.

Es importante saber identificar los puntos fuertes y débiles de los niños en las áreas de memora inmediata, memoria secuencial, memoria auditiva y memoria visual. Para ello, es importante que repita lo que escuche o vea, guardando una buena secuencia cuando narre lo aprendido,

Hay cosas que se deben memorizar y hay formas de hacerlo más entretenido:

  1.     Para comprender una lectura es mejor que su hijo explique con sus propias palabras lo leído, como si estuviera contando un cuento.
  2.     Permítale asociar fechas importantes con datos como su estatura, número de casa, pisos de un edificio cercano, edad de sus hermanos.

Las enciclopedias, diccionarios, videos y ahora las computadoras, son de gran ayuda en este proceso.

Para que un niño pueda hacer sus tareas con tranquilidad, es indispensable:

  • Menor ruido posible
  • Excelente iluminación
  • Buena ventilación
  • Implementos a mano
  • Limpieza y orden
  • Postura correcta
  • Ambiente tranquilo

Y se debe evitar:

  • Estudiar con la televisión encendida.
  • Trabajar en carrera para salir a jugar.
  • Comer mientras se estudia.
  • Hacer los deberes si se está muy cansado.

¿Qué es el Bullying?

El Buylling (conocido como el acoso escolar) es cualquier forma de maltrato psicológico, verbal o físico producido entre escolares de forma reiterada a lo largo de un tiempo determinado.

Estadísticamente, el tipo de violencia dominante es el emocional y se da mayoritariamente en el aula y patio de los centros escolares. Los protagonistas de los casos de acoso escolar son los niños y niñas en proceso de entrada en la adolescencia.

Este tiempo de violencia escolar se caracteriza por una reiteración encaminada a conseguir la intimidación de la víctima, implicando un abuso de poder en tanto que es ejercida por un agresor más fuerte.

El sujeto maltratado queda expuesto física y emocionalmente ante el sujeto maltratador, generándose como consecuencia una serie de secuelas psicológicas. Esto genera que la víctima viva aterrorizado con la idea de asistir al colegio y que se muestre nervioso, triste y solitario en su vida cotidiana.

La dureza de la situación, puede acarrear pensamientos sobre el suicidio e incluso su materialización, consecuencias propias del hostigamiento hacia las personas sin límite de edad.

Objetivos del acoso escolar:

El objetivo de la  práctica del acoso escolar es intimidar, apocar, reducir, someter, aplanar, amedrentar y consumir emocional e intelectualmente, a la víctima, con vistas a obtener algún resultado favorable para quienes acosan o satisfacer una necesidad imperiosa de domina, someter, agredir y destruir a los demás que pueden presentar los acosadores como un patrón predominante de relación social con los demás.

Con mucha frecuencia el niño o niña que acosa a otro compañero suele estar rodeado muy rápidamente de una banda o grupo de acosadores que se suman de manera unánime y gregaria al comportamiento de hostigamiento contra la víctima.

Esto se debe a la falta de una autoridad exterior, como un profesor o un familiar, que imponga límites a ese tipo de conducta, proyectando el acosador principal una imagen de líder sobre el resto de sus iguales seguidores.

Hay ocho modalidades de acoso escolar:

  1. Bloqueo Social
  2. Hostigamiento
  3. Manipulación
  4. Coacciones
  5. Exclusión Social
  6. Intimidación
  7. Agresiones
  8. Amenazas

Prevención:

Se estima que la intervención simultánea sobre factores individuales, familiares y socioculturales, es la única vía posible de prevención del acoso escolar. La prevención se puede realizar en distintos niveles.

Una prevención primaria sería responsabilidad de los padres (apuesta por una educación democrática y no autoritaria), de la sociedad en conjunto y de los medios de comunicación (en forma de autorregulación respecto de determinados contenidos).

Una prevención secundaria sería las medidas concretas sobre la población de riesgo, esto es, los adolescentes (fundamentalmente, promover un cambio de mentalidad respecto a la necesidad de denuncia de los casos de acoso escolar aunque no sean víctimas de ellos), y sobre la población directamente vinculada a esta, el profesorado (en forma de formación en habilidades adecuadas para la prevención y resolución de conflictos escolares).

Por último, una prevención terciaria serían las medidas de ayuda a los protagonistas de los casos de acoso escolar.

Los niños y sus miedos

Si tu hijo sufre por algún miedo es muy importante que le transmita tranquilidad, seguridad, y le ayude a superar a sus miedos con mucho cariño y comprensión. De una forma general, los miedos suelen aparecer en niños de edad comprendida entre los 3 y los 6 años de edad. El niño todavía no entiende el mundo que lo rodea y tampoco es capaz de separar lo real de lo imaginario. En los primeros años de vida, el niño conoce la existencia de personajes a través de los cuentos, películas, etc., y a la vez pasa a inventar compañeros y personajes, e incluso situaciones imaginarias.

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Alimentación equilibrada durante el embarazo

Es una evidencia decir que, durante el embarazo, la mujer debe cuidar en extremo su dieta, ya que la vida del recién nacido depende de la buena alimentación de la madre. Sin embargo, se tiene la falsa creencia de que cuanto más se come, más sano nacerá el bebé. Las embarazadas tienen que comer en cantidad suficiente para sustentar a una pequeña vida, eso es cierto, pero sobre todo han de comer con variedad y calidad. Ambas son las máximas que deben regir en la dieta de una mujer encinta.

Normalmente una futura mamá engordará entre kilo y kilo y medio por cada mes de embarazo, lo que significa que aumentará entre 12 y 14 kilos de peso durante el periodo de gestación. Superar esas cifras representa un peso excesivo que supone un exceso de grasa para la madre y el niño.

Por supuesto, no ganar los kilos suficientes también es perjudicial para el bebé, sobre todo si el aumento de peso es inferior a los 4,5 kilos. Las dietas de adelgazamiento están totalmente prohibidas durante el embarazo ya que el feto recibe menos nutrientes de los que debería. Es nuestro médico el que irá vigilando el buen estado de salud de la madre y del niño, e indicará las correspondientes correcciones en la alimentación.

Una alimentación equilibrada

Las máximas de la dieta de una embarazada, como ya hemos dicho, deben ser calidad y variedad. Las comidas, por tanto, serán ricas en alimentos muy diversos, en los que estén presentes, de manera abundante, los alimentos frescos, fundamentalmente cereales, frutas, verduras, pescado, carnes, huevos y lácteos.

Además, de cada grupo de los mencionados, es necesario incluir todo tipo de productos para asegurarse de que se está recibiendo toda la cantidad de nutrientes que se necesitan en este periodo clave de la vida. Es importante insistir en que no se puede consumir de un tipo de alimento en exceso ni, cómo no, que falte cierto producto en la dieta.

Respecto a las necesidades calóricas de una embarazada, no son tantas como se ha creído tradicionalmente. Para el correcto desarrollo del feto es suficiente con incrementar 250 calorías más la dieta diaria. Es muy importante que gran parte de este aumento esté bien nutrido de proteínas (pescado, carne, huevos, legumbres y lácteos).

Proteínas, grasas y ácido fólico

Las proteínas de los productos de origen animal y de las legumbres son básicas para la dieta del ser humano y, por tanto, de la embarazada. Tampoco faltarán en su alimentación los vegetales (frutas y hortalizas) y los cereales, siempre ricos en fibra y sin azúcar.

Por otra parte, hay que evitar el consumo de grasas, que provienen fundamentalmente de la bollería, los aperitivos de patata, las bebidas gaseosas azucaradas y los dulces. La sal es necesaria para el embarazo y no debe suprimirse de la dieta, pero hay que usarla con moderación y siempre prefiriendo la sal yodada.

La vitamina fundamental para las mujeres en estado de gestación es el ácido fólico. Perteneciente al grupo B, podemos encontrarla en las verduras de hoja verde, los espárragos, las legumbres y el hígado. Para las embarazadas es imprescindible tomar al menos 0,4 mg. de esta vitamina cada día, principalmente en las primeras semanas.

Una buena provisión de ácido fólico ayuda a proteger al feto de contraer ciertos defectos congénitos de la espina dorsal y del cerebro. Si se diesen casos de carencias de esta sustancia, ya que mediante la alimentación exclusivamente puede ser difícil obtener toda la cantidad que se necesita, el especialista puede recomendar complejos vitamínicos adicionales.

Hábitos alimenticios y saludables

Como costumbre sana, una mujer encinta debe hacer tres comidas diarias, aunque si se dan molestias estomacales, se pueden ampliar a cinco o seis raciones, reduciendo, como es lógico, la cantidad de alimentos en cada una de ellas. Para superar el hambre entre comidas, el queso, el yogur, el zumo, las frutas y las verduras deberán ser los mejores tentempiés, desechando las fuentes de grasa, como pasteles, aperitivos de patata o bebidas azucaradas.

Una mujer en estado de gestación requiere tener su cuerpo bien hidratado y por eso ha de beber mucho líquido.Se recomienda que, como mínimo, la futura mamá beba unos ocho vasos de líquido diario. El agua se puede complementar con un vaso de zumo de frutas y un par de vasos de leche.

Por otra parte, una embarazada deberá ser cauta con la ingesta de cafeína. Ha de tener cuidado con el café, el té, las bebidas estimulantes y el chocolate. Todos estos productos tienen cafeína en distintas cantidades y dicha sustancia debe suministrarse con moderación.

Respecto a otros hábitos, no alimenticios en este caso, está totalmente prohibido fumar y beber alcohol.También es esencial no tomar medicamentos que no hayan sido recetados por el médico.

Una guía para una dieta variada

A continuación exponemos una lista de los requerimientos diarios que necesita una embarazada por tipo de alimento. No olvides que se trata de una guía orientativa y que, en realidad, es un médico el que mejor te puede asesorar respecto a cada caso concreto:

Fruta (2-4 raciones): recuerda que una ración equivale a media taza de fruta cortada, una fruta mediana (como una pera o una manzana) o a tres ciruelas.

Cereales (6-11 raciones): una ración equivale a una rebanada de pan, 150 gr de cereales o 100 gr de arroz o pasta.

Lácteos (3-4 raciones): una ración es un vaso de leche, dos yogures, 150 gr de queso fresco o un flan.

Proteínas (2-3 raciones): una ración es un filete de carne roja, de pollo, de pescado, o bien dos huevos.

Verduras (3-5 raciones): una taza de verduras crudas o media taza de verdura cocida.

Fuente: facilicimo.com

¿Cómo afrontar el cambio de colegio?

El cambio de colegio para un niño no es fácil. Sea que sus hijos estén pasando de la primaria a la secundaria o que se hayan mudado, empezar las clases en una escuela nueva es una situación difícil.

Para afrontar este cambio, es necesario seguir algunos consejos:

Tratar de estar en casa cuando regrese de la escuela

Prepararle el desayuno

Cenar juntos en familia

Llevarlos a la escuela las primeras semanas

Luego, es bueno que conozca a los maestros y al director de la escuela. Procure asistir a las reuniones de padres y participe. De esa manera podrá conocer a los padres de los compañeros de su hijo y lo beneficiará de dos maneras: Ayudará a entender cómo funciona la nueva escuela y dará confianza para que sus hijos vayan a las casas de sus nuevos amigos.

Inscriba a sus hijos en deportes y actividades extracurriculares para que se enganchen con la nueva escuela y hagan amigos

Organice salidas los fines de semana que los ayude a relajarse.

Lo importante es no ignorar las preocupaciones de sus hijos en el momento del cambio, sino conversar con ellos, conocer sus temores y encontrar la manera de apaciguarlos para que se adapten al nuevo ritmo lo más pronto posible

El problema de la obesidad en los niños

obesid_graficoHace muchos años, uno de los problemas que agobiaban a los niños y claro, causaban enorme preocupación en los padres, era la desnutrición infantil. Con el correr del tiempo, se unión otro mal: La extrema obesidad.

En el Reino Unido se cree que tanto la malnutrición como la obesidad infantil, pueden ser considerados como una forma de abuso por parte de los padres para con sus hijos.

La explicación es seria, pues si nos situamos en un ejemplo específico, hace algunos meses, un grupo de bomberos tuvo que entrar al domicilio de una joven de 19 años, no precisamente para salvarla de un incendio, sino porque se había quedado atascada en la puerta de su hogar debido a que sus 318 kilos de peso le impedían salir o entrar a su domicilio. Para salvarla, el cuerpo de bomberos tuvo que derribar la pared para luego llevarla a un hospital.

La joven fue tratada en urgencias, pero la preocupación rondó en Aberdare, localidad donde sucedió este hecho. Al notar estos problemas ¿porqué los padres no tomaron medidas preventivas? ¿No se dieron cuenta que su hija requería de un régimen alimenticio ideal y muy saludable?

Joanna Nicholas, experta en temas de protección infantil y trabajo social, es enfática en su posición: “Mi punto de vista es que la obesidad infantil debería ser tratada como una forma de abuso, tal como se considera a cualquier clase de malnutrición”.

Nicholas ha atendido seis casos de niños, cuyo problema fundamental era la obesidad: ”Si un niño es obeso, es una suerte de abuso por el impacto físico y psicológico que esto provoca en su vida y las implicaciones en su salud futura. Siempre escuchamos que estos niños ya ni siquiera dejan su casa. Se quedan encerrados comiendo porque su existencia es tan miserable que nadie quiere su amistad”.

Hoy en día, uno de los temas problema que envuelve al mundo, es la obesidad en los niños. Si hasta hace algunos años, los padres de familia se preocupaban por que sus hijos estaban completamente desnutridos, sin fuerzas suficientes en el organismo, hoy deben pelear contra el abuso en las comidas no saludables, como la conocida ”Chatarra”, una salida fácil para ”saciar el hambre” de los niños en lugar de preocuparse por una responsable alimentación y estilo de vida.

Estilo de vida, implica también el sedentarismo, otra mala costumbre que vienen adquiriendo los niños en los últimos tiempos,  quienes en lugar de dedicarle tiempo a la práctica de algunos deportes, optan por quedarse en el hogar, actitud que les impide un mejor desarrollo corporal y los hace propensos a sufrir de diversas enfermedades.

¿Se puede denunciar la negligencia de los padres de familia en estos casos? En el Reino Unido si, pues han habido trabajadores sociales que sugirieron llevar esta negligencia a los tribunales; es una medida radical, pero que debe ser el inicio de un punto de quiebre para este tipo de acciones que solamente perjudican la salud de los niños.

¿Cómo enseñar a los niños a compartir?

Los niños no son egoístas por naturales. El egoísmo de por sí se aprende, por lo que no sabemos aún, cómo enseñarle a los niños a que hagan lo que muchos de nosotros no hemos aprendido.

El acto de compartir es una de las habilidades sociales más difíciles de enseñas a los hijos, pues necesita de mucho tiempo y práctica.

Los bebes demuestran habilidades sociales desde el día que nacen. Por ejemplo, al escuchar la voz de mamá, al voltear la cabeza para seguirla, los pequeños están estableciendo un lazo social con su entorno y cuando empiezan a jugar con otros niños, estarán desarrollando habilidades sociales que serán positivas o negativas, dependiendo de las relaciones que tengan con sus padres, familiares y maestros.

Los niños con habilidades sociales positivas tienen una mayor probabilidad de salir adelante en el colegio y en la vida. Ellos pueden tener estas habilidades:

  • Jugar bien con los demás
  • Sentirse a gusto en su ambiente
  • Compartir, colaborar y cooperar
  • Respetar su turno en las actividades
  • Identifica y expresa sus sentimientos
  • Se preocupa con los demás

Precisamente, compartir es una de las habilidades más difíciles de enseñar a los niños. Ellos pueden aprender a compartir desde pequeños, pues están preparados para compartir juguetes a partir de los cuatro o cinco años.

¿Qué hacer para lograr que los niños compartan?

1. Los grupos de juego y los encuentros para la diversión con los amiguitos son formas populares empleadas por las familias para que los niños tengan la oportunidad de estar en compañía de otros niños de su misma edad.

2. No se le debe obligar a los niños a compartir, pues él tiene que estar preparado, por lo que debe ser estimulado por sus padres, familia o maestros. La mejor forma de educar a los niños a que sepan compartir es con el ejemplo. Deje que tu hijo te vea compartir regularmente.

3. El uso de palabras que estimulen a los niños o compartir es siempre importante. Cuando el niño deja que otro niño toque sus juguetes, felicítalo diciéndole que él es muy bueno, tiene un buen corazón y sabe ser amigo.

4. Aprovecha situaciones en que exijan compartir para enseñar a tu hijo.  Por ejemplo, si tienes un trozo de torta en casa, enséñale que debe compartirlo entre todos. Pide a tu hijo que lo haga. Él se sentirá partícipe de tu buena actitud.

5. Fomenta el juego en grupo con tu hijo. Él aprenderá también a colaborar, a expresarse, y otras habilidades sociales.

6. No compares a tu hijo con otros niños, pues no todos se desarrollan a mismo ritmo. Las habilidades sociales duran toda una vida y crecen a medida que nosotros mismos crecemos.