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¿Qué hacer si su niño le tiene miedo al agua?

La temporada de verano se ha iniciado y con el correr de los años, muchos grupos médicos y diversos especialistas, han ido previniendo sobre los peligros que puede ocasionar la alta exposición al sol. Pero también hay casos en que muchos padres acudirán a los balnearios por primera vez en compañía de sus menores hijos.

Generalmente, todo niño le tiene miedo al agua cuando es la primera vez que acude a una playa o a una piscina. Este temor es normal pero con la seguridad que le otorguen sus padres puede ir desapareciendo poco a poco.

Empecemos aclarando el porqué del temor de los niños al agua. Básicamente sucede por temor a la inseguridad física, causado por cierto anticipo mental del daño que el niño podría sufrir en un medio totalmente desconocido para él.

Ahora, también hay que considerar que el niño puede tener ese temor como consecuencia de la “presión” de sus propios padres, quienes al repetir de manera constante “no tengas miedo”, le dan a entender a su hijo que algo malo puede ocurrir.

El miedo la agua también puede ser ocasionado por algún trauma vivido, presenciado y hasta soñado por el niño.

¿Cómo acabar con ese miedo?

Para que los niños aprendan a superar su miedo (no sólo al agua sino también en general) es básico que los padres tengan suficiente paciencia para con ellos.

Hay que dejar que ese miedo vaya disminuyendo paulatinamente, sin necesidad de retarlos o llenarlos de miedo. Hay que darles seguridad, ingrediente básico en el proceso de crecimiento del niño de cara a la formación de su personalidad.

Nunca se le debe dejar suelto en el agua sin que ellos estén de acuerdo. Tampoco, debe ser sometido a humillaciones por lo que sus amigos si lo pueden hacer, pero él no.

Mientras vaya avanzando en su aprendizaje, es importante que los padres premien o motiven su esfuerzo con palabras de ánimo y aliento. Esta actitud positiva animará a los niños a que aprenda cada vez más rápido y seguro.

Para que ellos se vayan familiarizando con la piscina o el agua de mar, los padres pueden sentarse con sus hijos en el borde o la orilla y realizar una serie de actividades que a los pequeños les hará entrar en confianza con el mundo marino. Pueden por ejemplo patalear en el agua o pasear al borde mientras se le cuenta algo entretenido para que vaya olvidando la palabra miedo.

No olvide tener en cuenta que se deben evitar las horas puntas de sol, más aún si el niño no tiene más de un año de edad. Es recomendable acudir a la playa con los niños en las primeras horas de la mañana o casi al finalizar la tarde. La piel de ellos es muy sensible y las quemaduras podrían ser constantes.

¿Cómo hacer para que el niño no se aburra en el museo?

Hoy es el Día Internacional de los Museos y pese a que en nuestro país no hay mucha química entre los niños y los museos, los padres tienen la misión de saber combinar los juegos y la experiencia educativa.

Antes de ir al museo, es ideal preparar a los niños para que tengan una idea de lo que verán. Por ejemplo, si se va a apreciar una exposición acerca de la Cultura Inca, se les puede ir leyendo cuentos acerca del Tahuantinsuyo, ver ilustraciones, ubicarlos en el mapa, etc. Eso generará en los niños expectativas de lo que verán en el museo.

Se puede realizar un juego de las fichas. Para esta actividad, se pueden emplear fichas hechas de cartón; el niño debe conservar 25 de ellas en una bolsita. Por un comportamiento inadecuado, perderá una ficha y no podrá ganar nada de la tienda del muso. Esto sirve para ir evitando inconductas al interior del museo.

Si el niño no ha sido regañado por una persona de seguridad por pararse demasiado cerca de las obras, se les pueden entregar fichas extras para reforzar su buen comportamiento.

Otra actividad es usar libreta y colores y que hagan su propia versión de pinturas famosas, en caso vayan a visitar una exposición de arte.

Tras ver los retratos se les puede pedir que se dibujen a si mismos. Es importante destacar que no hay una manera perfecta de crear arte porque cada quien ve las cosas de una manera distinta.

Si están viendo esculturas, se puede jugar a la ”estatua congelada”: Se camina alrededor de la estatua y cuando se dice congelado, los niños se queda quietos en la misma posición que la escultura.

Estas actividades ayudarán a que los niños no vean como una actividad aburrida el salir de paseo al museo.

Características de los Niños Indigo

Un niño Indigo es aquel que muestra una serie de atributos psicológicos, y se caracteriza más por una cuestión de actitudes que por una cuestión de características (físicas).

Entre las características principales de los niños indigo, podemos encontrar las siguientes:

  • Son creativos y les encanta construir cosas.
  • Tienen los sentidos muy activos.
  • Pueden tener un ligero abultamiento del lóbulo frontal, son de ojos grandes y de contextura ósea fina por lo que generalmente son delgados.

Son inquietos y les cuesta mantenerse en un mismo sitio.

  • Su sentido del olfato es muy asociado a la identificación, con gran facilidad captan la vibración olfativa que emana, el olor de la persona, sitios u objetos.
  • En cuanto al gusto vemos que tienen preferencias e inclinaciones muy definidas desde temprana edad en la comida, tienden más bien a ser más vegetarianos espontáneamente desde pequeños con mayor inclinación por las frutas.
  • En cuanto al tacto, es el órgano a través del cual manifiestan mayor sensibilidad Reaccionan a nivel de piel con urticarias, alergias, a todo lo que no está hecho con materiales 100% naturales, de ahí su incomodidad a las gomas de la ropa interior, las etiquetas, a las mezclas de materiales sintéticos con el roce de la piel.
  • Procesan mayor cantidad de información a través del tacto por lo que necesita estar tocando algo mientras ven y oyen, por ejemplo: Una pelota pequeña que pueda apretar fácilmente mientras lee o escribe. Les molesta mucho copiar pues para captar la información, tomará el lápiz, jugará con él, cuando en realidad, lo que está haciendo es aprender de la mejor forma que pueden para absorber la información.
  • Es probable que sean rebeldes en la escuela, rechazando hacer las tareas, cuestionando la autoridad de los maestros o desean seriamente ser rebeldes pero no se animan por la presión de los padres.
  • En muchos casos son zurdos. Posibles ataques epilépticos, Dislexia, Mala ortografía.
  • Se comunican mucho, sin parar de diferentes maneras. (Hablan mucho) y les falta la modulación en la voz. (Grita o susurra).
  • Nivel Emocional/Creativo
  • Tienen la disposición de hacer las cosas por sí mismos y sólo aceptan ayuda del exterior si se le presentan dentro de un marco en que nosotros les dejemos que ellos elijan, por lo que los oímos decir: «Déjame quieto, yo lo sé hacer, lo hago solo».
  • Pueden experimentar en su proceso inicial de vida muy temprana una depresión existencial y sentimientos de vulnerabilidad.
  • Pueden variar su conducta emocional desde sentimientos de tristeza a una completa desesperación.
  • Extremadamente emocionales que incluye llanto repentino o no expresan ninguna emoción.
  • Pueden tener problemas con el enojo o rabia.
  • Aprenden si existe carga emocional positiva.
  • Ellos tienden a aburrirse fácilmente de las cosas, no sólo secuencial y linealmente. Sólo ponen atención y concentración en aquello que es de su interés.
  • Son muy inteligentes pero necesitan del apoyo emocional para expandir su inteligencia. Muchas veces se frustran fácilmente porque no encuentran eco entre las ideas grandiosas que se les ocurren y las personas o recursos que los apoyen para que esas ideas den frutos. Son temerarios, es decir no tienen miedo, o pueden llegar a la ansiedad extrema.
  • Nivel Mental/Lógico
  • Dificultad para identificar en palabras los conceptos abstractos.
  • Tienen un vocabulario escaso.
  • Siempre preguntan porque (especialmente cuándo se les pide que hagan algo).
  • Si encuentran equilibrio, físico, mental y emocional se convierten en seres fuertes, saludables, y alegres.

 

El estrés infantil

El estrés infantil es el conjunto de reacciones a nivel biológico y psicológico, que se producen por algunas reacciones que el niño no puede controlar, alterando su equilibrio general.

Causas del stress:

La infancia es un periodo que se caracteriza por cambios, adaptaciones. Los niños deben hacer frente a esas nuevas situaciones para poder superar las transiciones de una etapa a otra; y son esos factores  que producen ansiedad y tensión, llevándolos a comportarse de una manera distinta a lo normal.

Algunos factores que inciden la reacción de estrés del niño son:

  • Efectos o estímulos que están estresando al niño.
  • Percepción que tiene el niño ante estos efectos o estímulos que le causan estrés, es decir, tal vez no se siente capaz de enfrentarlos o cree en la capacidad de controlar lo que siente ante algún factor estresante.
  • Comportamiento del niño ante situaciones estresantes.
  • Impacto que tiene sobre su desempeño escolar, relaciones sociales, familiares, salud física y emocional.

Eventos que estresan a los niños:

Dentro del ámbito familiar: Divorcio o separación de los padres, maltrato físico de los padres, abuso sexuales en el hogar, el nacimiento de un nuevo integrante en la familia.

Dentro del ámbito escolar: Examen de colegio, hablar en público, olvidar una tarea, se molestado por niños mayores, terminar los trabajos más tarde que los demás, ser ridiculizado en clase, cambiarse de salón o escuela.

Dentro del ambiente social: El ritmo acelerado de vida que se lleva, ir al dentista o al hospital, romper o perder cosas.

¿Cómo reacciona un niño ante el estrés?

Cada niño es diferente, por lo tanto su reacción es distinta; así también los síntomas que el niño presente como respuesta ante éste, varían de acuerdo al entorno familiar y escolar.

Factores emocionales y de conducta

  • Sensibilidad.
  • Están temerosos.
  • Tienen poca confianza en sí mismos.
  • Están preocupados innecesariamente.
  • Tristeza.
  • Ansiedad.
  • Indiferencia.

Síntomas Físicos

  • Lloran sin causa alguna.
  • Sudor en las palmas de las manos.
  • Dolores de cabeza y de estómago.
  • Se tuercen o arrancan los cabellos, se muerden las uñas.
  • Pueden llegar a orinarse.
  • Perturbación del sueño, tienen pesadillas.

Síntomas físicos en el niño ante estrés excesivo

  • Dolor de cabeza.
  • Molestia estomacal.
  • Problemas para dormir.
  • Pesadillas.
  • Mojar la cama, por primera vez o de manera recurrente.
  • Disminución del apetito.
  • Cambios en los hábitos alimentarios.

Síntomas emocionales en el niño con estrés excesivo

  • Ansiedad.
  • Se siente preocupado.
  • Irritabilidad.
  • Miedos que pueden ser nuevos o recurrentes.
  • No quiere estar solo, se aferra a sus padres.
  • Comportamiento agresivo.
  • Se muestra necio.

¿Cómo ayudar a un niño con estrés?

Los padres tienen una ventaja ante situaciones como esta pues ellos conocen mejor a sus hijos e incluso pueden saber en algunas ocasiones, cómo va a reaccionar ante un factor estresor.

Algunas sugerencias son;

  • Hacerle sentir al niño y demostrarle que esta seguro en casa.
  • Ser tolerantes y enseñarlos a que lo sean ante las personas y situaciones que les causen frustración.
  • Entre las causas que pueden estresar al niño, muchas se relacionan con la escuela por lo que es muy importante elegir el colegio más adecuado para la personalidad del niño.
  • Provocar que el niño sea más abierto y comunicativo, así podrán expresar más fácilmente y con mayor libertad sus sentimientos, preocupaciones y miedos.
  • Procurar estar siempre cerca de nuestros hijos y platicar con ellos tranquilamente.
  • Escucharlos sin criticar.
  • Ayudar a los niños a que su autoestima crezca a través de la demostración de amor incondicional y al involucrarlo y participar con el, en tareas que lo hagan sentir feliz, contento.
  • Estar al pendiente de que realicen sus labores pero también de que tengan momentos de descanso y relajación, de igual manera vigilar su alimentación para que sea saludable.

El niño también puede controlar su estrés:

  •  Hablar con sus padres de sus problemas y si no es posible, con alguien en quien pueda confiar.
  • Relajándose: Puede conseguirlo al escuchar música suave, dándose un baño con agua caliente, cerrando los ojos y respirando profunda y lentamente o incluso practicando yoga para niños.
  • Tomarse un tiempo para estar solo o dedicar unos minutos para a disfrutar de su actividad favorita: leer, pintar, tocar algún instrumento, bailar, etc.
  • Haciendo deporte.
  • Muy importante, fijándose metas realistas y llevar a cabo sus actividades lo mejor que pueda, recordando siempre que nadie es perfecto y que no es posible hacerlo todo bien.
  • Aprendiendo a quererse y a respetarse.

 

De regreso al Colegio

escuelaTras los largos 2 meses de diversión en verano, vacaciones de agosto o su semana tras exámenes (en colegios privados) llega el momento de volver al colegio.

Las travesuras, salidas para jugar con los amigos y en general, hacer lo que desee, los niños no se encuentran aún aptos para volver al ritmo del colegio. Es por ello que los padres aquí juegan un papel fundamental para reinsertar a sus hijos. Aquí te brindamos algunos consejos para que puedas guiarlos y ayudarlos a que no sea tan pesada la vuelta al colegio.

1. Ve acostumbrándolo a los horarios de colegio: es el punto principal, pues los niños se encuentran con largas noches de juego, y su despertar es por ende, muy tarde de lo habitual. Por ello, días antes del inicio de clases, recorta la hora de acostarse y la de despertarse. De esa manera tu hijo se irá acostumbrando a su nuevo horario, y le será menos difícil adecuarse.

2. Prepáralo hablándole de la escuela y cálmalo de ser necesario: es necesario ir comentándole al niño lo que se vendrá, nuevos cursos, nuevos profesores, actividades  y quizás nuevos compañeros. Con todos ellos, tu hijo tendrá que adaptarse. Si se angustia o tiene miedo por todo lo nuevo que verá, compréndelo y explícale sobre las ventajas, además de darle tu comentario de experiencia, y que siempre estarás a su lado para ayudarlo a que supere los problemas.

3. Ayúdalo a que sea autónomo: a que sepa distinguir su ropa, que tengan su nombre o que estén etiquetados con sus iniciales para que pueda reconocerlo. También el hecho que se vista y se desvista sólo. En general, dale confianza en todo lo que haga.

4. Para el primer día de clases: despiértalo más temprano de lo común, así evitaremos que nos gane el tiempo. Si no desea tomar desayuno, seguramente por los nervios del inicio del año escolar, déjalo y no le insistas, pero debes prepararle un consistente almuerzo.

5. Llévalo al colegio: si puedes acompañarlo y tu hijo desea que lo hagas, debes ir hasta su salón de clase. Si no puedes por el trabajo, no te preocupes, explícale bien todo y trata de salir temprano del trabajo, para que el niño te cuente como le fue en su primer día de clases.

Hablar de Diabetes con los hijos

La diabetes es un mal que provoca tristeza y también cierto grado de enojo o culpa en las personas que lo padecen. Los niños no son ajenos a sufrir de esta enfermedad, por lo que es importante que con sus padres, mantengan una comunicación fluida sobre este tema.

Esto post lo escribimos con ocasión del Día Internacional contra la Diabetes, que se celebra cada 14 de noviembre.

Cuando hable con su hijo por primera vez de Diabetes, es importante que lo haga de una forma adecuada para su edad sin olvidar decirle siempre la verdad.

Es posible que a los niños a los que se les diagnostica Diabetes, crean que la aparición de esta enfermedad se debe a que han hecho algo malo. Es importante que los padres hagan hincapié, más aún si se trata de niños pequeños, en que este mal no se genera por haber hecho algo indebido.

Debe asegurarse que su hijo debe entender que la Diabetes nunca va a desaparecer sin importar su deseo. Debe saber que es normal que sienta tristeza por sufrir este mal. Pero, es también necesario que hable con sus otros hijos sobre esta enfermedad, para evitar que ellos sientan celos a causa de la mayor atención que recibe el hijo diabético o podrían también estar preocupados ante la posibilidad de  que a ellos también se les diagnostique diabetes.

Charlar de Diabetes con niños de diferentes edades:

Niños pequeños: No comprenden las razones por las que reciben inyecciones ni porque se les pinchan los dedos de las manos y los pies. Para ayudarlos a entender, intente que los análisis de los niveles de azúcar y las inyecciones de insulina se transformen en parte de la rutina diaria del niño, como el cambio de pañales y la siesta,

Niños en edad pre escolar: Dependen aún de sus padres para manejar su Diabetes. Se les deben explicar las tareas relacionadas con la Diabetes de manera sencilla. Los padres pueden ayudarlos a sentir que tienen parte del control si les permiten elegir en qué lugar del cuerpo prefieren recibir su inyección de insulina.

Niños de escuela primaria y media: Deben comenzar a aprender a manejar el cuidado de su enfermedad, pero aún requieren de la participación de los padres. El padre no debe presionarlo mientras va aprendiendo a hacerse poco a poco responsable de los cuidados que implica la diabetes.

Adolescentes: Ellos pueden tomar decisiones desacertadas acerca del cuidado de la Diabetes por presión de su grupo o por el temor a ser diferente de sus amigos.  Es importante hablar con ellos acerca de las drogas, el alcohol, la sexualidad y otros temas, y de cómo estos factores pueden afectar su diabetes y su salud general.

La comunicación es fundamental en todo hogar. Cuanto más hablen los padres con sus hijos sobre la Diabetes, ellos se involucrarán más con el cuidado de esa enfermedad.

Juegos Didácticos Educativos

El juego es y será siempre una eficaz e infalible herramienta pedagógica, y empleada desde tiempos antiguos para la enseñanza de cualquier arte u oficio.

Cuando nos referimos al Juegos Didácticos – Educativos en sí,  es el manejo de estrategias lúdicas con el fin de optimizar el proceso de enseñanza aprendizaje. Pues el juego no solo propicia la adquisición de conocimientos y el desarrollo de habilidades; sino que fomentan la motivación y participación activa de las actividades planteadas.

Entre los principales objetivos que busca los Juegos Didácticos – Educativos están:

La participación activa, que contribuya al análisis y  asimilación de contenidos, brindar aprendizajes significativos,  preparación para enfrentar problemas futuros, fomento al trabajo colectivo, da dinamismo a las clases.

Por ello es importante para los docentes estar a la par de los nuevos avances tecnológicos y las herramientas que estos ofrecen para emplear en las diferentes asignaturas. Saber que método se va a emplear y con qué herramientas se cuenta.

Los Juegos Didácticos – Educativos pueden llegar a ser un método de enseñanza muy eficaz para niños, jóvenes y adultos; ya que se puede adaptar de acuerdo a las necesidades grupales, pues se pueden convertir el juego de cooperación, de competencias, olimpiadas, etc.

Los Juegos Didácticos – Educativos además estimulan la creatividad, facilitan la educación porque fomenta la exploración, crea en el niño es espíritu de competencia y lo hacer sentir parte importante del grupo.

Como vemos es infinitas las posibilidades que ofrecen los Juegos Didácticos – Educativos en nuestra labor pedagógica; pero sin exageraciones, innovando, adaptando y creando lo mejor para nuestros estudiantes.

Cómo cambiar de pañal a un bebé

Cambiar pañales es todo un arte y sólo se aprende con la práctica.

Hacerlo una y otra vez te llevará a la perfección, pero no sin antes tener que pasar por algunos pañales colocados al revés, otros que pierden su contenido, y hasta alguna salpicadura accidental, si es que tienes un varoncito.

Prepárate

• Lávate y sécate las manos (puedes utilizar una toallita desechable).
• Elige un lugar calientito, limpio y seco para cambiar al bebé. Puedes usar un colchoncito especial para cambiar bebés, pero también te servirá una toalla, un pañal de tela limpio o cualquier otra superficie suave y cálida.
• Prepara todo el material necesario. Si usas pañales desechables, necesitarás un pañal limpio y una bolsa de plástico; si usas pañales de gasa o toalla, necesitarás un pañal limpio, imperdibles y un calzoncito impermeable; si usas pañales de tela ajustados, necesitarás un pañal limpio y un forro. Si tu bebé tiene tendencia a la irritación o dermatitis de pañal, también necesitarás una crema protectora o vaselina.

Paso a paso: Cómo cambiar un pañal desechable


1. Suelta los cierres adhesivos del pañal y dóblalos hacia atrás, pegándolos sobre sí mismos para que no se adhieran a la piel del bebé, pero aún no le quites el pañal sucio.

2. Si hay caquita, límpiala primero con el propio pañal, teniendo cuidado de tapar el pene (si es varoncito) con una toallita por motivos de higiene y para evitar la “salpicadura” que mencionamos anteriormente.

3. Con una mano, sujeta al bebé por los tobillos y súbele levemente las piernas levantándole un poco las nalguitas. Aunque este gesto parezca un poco raro, es una manera muy eficiente de hacerlo.

4. Dobla al medio el pañal sucio y déjalo bajo las nalguitas del bebé, con la parte sucia en el interior del pañal.

5. Usa una toallita desechable para bebés o una toallita de tela mojada para limpiar cuidadosamente el área genital del bebé. Las niñas se deben limpiar de adelante hacia atrás (en el sentido opuesto a su vagina). Esto disminuirá la posibilidad de que entren bacterias del recto a la vagina que podrían causar una infección.

6. Levanta las dos piernas del bebé y límpiale las nalguitas.

7. Cambia el pañal sucio por uno limpio. Abre el pañal y coloca la parte que tiene los cierres adhesivos bajo las nalguitas del bebé. Ahora dobla la parte de abajo sobre la barriguita del bebé, pasándolo entre sus piernas (sepárale las piernas lo más posible, pero sin hacerle daño).Ten cuidado de que el pañal no se abulte demasiado entre las piernas del bebé, lo cual podría provocar irritación e incomodidad. Para los recién nacidos, evita cubrir el cordón umbilical (hay pañales diseñados especialmente para los recién nacidos que tienen recortada la parte delantera). Para los varones, cerciórate de que el pene esté apuntando hacia abajo para reducir la posibilidad de que se salga la orina.

8. Cierra el pañal pegando las tiras adhesivas de los dos lados. Asegúrate de que quede bien ajustado, pero no tanto que le pellizque la piel. Consulta las instrucciones del fabricante del pañal para otros consejos específicos de esa marca.

9. Cierra el pañal sucio, envolviéndolo y pegándole las tiras alrededor de sí mismo. Colócalo en la bolsa de plástico y tíralo en el bote de los pañales sucios. Viste al bebé, lávate bien las manos, ¡y ya está!

Cuando los niños no quieren hacer la tarea

Resulta un momento complicado cuando los niños no quieren hacer su tarea. Es preocupación para los padres porque se resisten a cumplir con sus deberes académicos.

Lo principal es que los padres deben entender el papel que cumplen durante la labor post escuela, Deben supervisar la labor que realizan los chicos, más aún si son pequeños. A partir de tercer grado, ya están capacitados para hacer las cosas por su cuenta y los padres, apenas deben revisar lo hecho y que todo esté bien.

Los padres no le deben hacer la tarea a sus hijos sino ¿cómo aprenden ellos? Esto crea problemas de autoestima en los pequeños, de dependencia e incapacidad para poder tomar sus propias decisiones.

Es importante saber identificar los puntos fuertes y débiles de los niños en las áreas de memora inmediata, memoria secuencial, memoria auditiva y memoria visual. Para ello, es importante que repita lo que escuche o vea, guardando una buena secuencia cuando narre lo aprendido,

Hay cosas que se deben memorizar y hay formas de hacerlo más entretenido:

  1.     Para comprender una lectura es mejor que su hijo explique con sus propias palabras lo leído, como si estuviera contando un cuento.
  2.     Permítale asociar fechas importantes con datos como su estatura, número de casa, pisos de un edificio cercano, edad de sus hermanos.

Las enciclopedias, diccionarios, videos y ahora las computadoras, son de gran ayuda en este proceso.

Para que un niño pueda hacer sus tareas con tranquilidad, es indispensable:

  • Menor ruido posible
  • Excelente iluminación
  • Buena ventilación
  • Implementos a mano
  • Limpieza y orden
  • Postura correcta
  • Ambiente tranquilo

Y se debe evitar:

  • Estudiar con la televisión encendida.
  • Trabajar en carrera para salir a jugar.
  • Comer mientras se estudia.
  • Hacer los deberes si se está muy cansado.

¿Qué es el Bullying?

El Buylling (conocido como el acoso escolar) es cualquier forma de maltrato psicológico, verbal o físico producido entre escolares de forma reiterada a lo largo de un tiempo determinado.

Estadísticamente, el tipo de violencia dominante es el emocional y se da mayoritariamente en el aula y patio de los centros escolares. Los protagonistas de los casos de acoso escolar son los niños y niñas en proceso de entrada en la adolescencia.

Este tiempo de violencia escolar se caracteriza por una reiteración encaminada a conseguir la intimidación de la víctima, implicando un abuso de poder en tanto que es ejercida por un agresor más fuerte.

El sujeto maltratado queda expuesto física y emocionalmente ante el sujeto maltratador, generándose como consecuencia una serie de secuelas psicológicas. Esto genera que la víctima viva aterrorizado con la idea de asistir al colegio y que se muestre nervioso, triste y solitario en su vida cotidiana.

La dureza de la situación, puede acarrear pensamientos sobre el suicidio e incluso su materialización, consecuencias propias del hostigamiento hacia las personas sin límite de edad.

Objetivos del acoso escolar:

El objetivo de la  práctica del acoso escolar es intimidar, apocar, reducir, someter, aplanar, amedrentar y consumir emocional e intelectualmente, a la víctima, con vistas a obtener algún resultado favorable para quienes acosan o satisfacer una necesidad imperiosa de domina, someter, agredir y destruir a los demás que pueden presentar los acosadores como un patrón predominante de relación social con los demás.

Con mucha frecuencia el niño o niña que acosa a otro compañero suele estar rodeado muy rápidamente de una banda o grupo de acosadores que se suman de manera unánime y gregaria al comportamiento de hostigamiento contra la víctima.

Esto se debe a la falta de una autoridad exterior, como un profesor o un familiar, que imponga límites a ese tipo de conducta, proyectando el acosador principal una imagen de líder sobre el resto de sus iguales seguidores.

Hay ocho modalidades de acoso escolar:

  1. Bloqueo Social
  2. Hostigamiento
  3. Manipulación
  4. Coacciones
  5. Exclusión Social
  6. Intimidación
  7. Agresiones
  8. Amenazas

Prevención:

Se estima que la intervención simultánea sobre factores individuales, familiares y socioculturales, es la única vía posible de prevención del acoso escolar. La prevención se puede realizar en distintos niveles.

Una prevención primaria sería responsabilidad de los padres (apuesta por una educación democrática y no autoritaria), de la sociedad en conjunto y de los medios de comunicación (en forma de autorregulación respecto de determinados contenidos).

Una prevención secundaria sería las medidas concretas sobre la población de riesgo, esto es, los adolescentes (fundamentalmente, promover un cambio de mentalidad respecto a la necesidad de denuncia de los casos de acoso escolar aunque no sean víctimas de ellos), y sobre la población directamente vinculada a esta, el profesorado (en forma de formación en habilidades adecuadas para la prevención y resolución de conflictos escolares).

Por último, una prevención terciaria serían las medidas de ayuda a los protagonistas de los casos de acoso escolar.