Quienes han viajado en avión ¿no han sentido cierta tensión durante la revisión de la maleta previo a abordar? ¿Qué pasa si uno, para quitar ese nerviosismo, apuesta por una broma?
«¿Carga material peligroso?» preguntó una funcionaria de seguridad del aeropuerto de Miami. El guatemalteco Alejandro Hurtado, de 63 años, respondió «Tengo dinamita en mi maleta».
Inmediatamente, Hurtado fue arrestado y sancionado por «reportar falsamente una bomba en un aeropuerto» y provocó además que algunos vuelos se retrasen hasta cuatro horas, afectando a 1027 pasajeros.
Era, sin embargo, un chiste, como el pasajero aseveró ese día de noviembre pasado. Pero, en Estados Unidos las bromas son tomadas muy en serio y trae consecuencias severas como la pena de prisión.
La Administración de Seguridad en el Transporte (TSA, por sus siglas en inglés) está dispuesta a explicar hasta qué punto.
Esta TSA tiene un blog donde se facilita el diálogo acerca de las innovaciones en temas de seguridad y teconología previo o después de hacer uso de un avión.
En dicho blog, se detalló los chistes que no se deben hacer en un aeropuerto. De hacerlo, se pueden provocar evacuaciones y alarmas.
Tenga en cuenta:
En el punto de seguridad del aeropuerto de Chicago, donde los pasajeros deben quitarse ciertas prendas, un pasajero dijo: «¿También tengo que quitarme la pistola?»
Un pasajero en Denver oyó a otros pasajeros decir «espero que no salgas de la puerta de embarque A-37, porque va a desaparecer con una explosión». Informó a los oficiales y varios vuelos fueron restrasados.
Un pasajero en Orlando que estaba pasando sus maletas por rayos X dijo: «¿Se pueden pasar bombas nucleares?»
Un individuo entró al aeropuerto del condado de Knox y dijo que los aviones estaban haciendo mucho ruido: «Si no se detienen, voy a dispararle a uno», chistó. Pasó un día en la cárcel.
«Tengo una bomba atómica en mi maleta», dijo una mujer en el aeropuerto de San Juan, quien tuvo que rendir cuentas ante las autoridades puertorriqueñas.
«Cuidado, hay una bomba en mi maleta», afirmó también un pasajero en Flint (Michigan). No pudo viajar.
«Tengo dos detonadores dentro de las latas», expresó un hombre en Phoenix (Arizona), después de que le prohibieron pasar el puesto de seguridad con dos latas de soda.
«No tengo bombas, al menos no por ahora», exclamó una pasajera en Amarillo, Texas.
Después de enterarse que su maleta no estaba en su vuelo, un pasajero en Las Vegas le dijo a un agente: «Imagínese que tuviera una bomba en la maleta. No estoy en el avión y explotaría».


Un joven canadiense decidio poner en marcha un experimento para demostrar si la falta de aseo tiene consecuencias higiénicas. Para ello, vicitó un pantalón vaquero durante 450 días, sin quitarsela ni para dormir. Logró su cometido, aunque quedó con un olor terrible.
Ziona Chana es un hombre que vive en la India en medio de un auténtico ambiente familiar, pues a sus 66 años, cuenta con 39 esposas, 94 hijos y 33 nietos.
Este certamen reúne muchos datos curiosos, desconocidos para algunos pero que al fin y al cabo, nos podrán situar cómodamente en este magno evento.
El hombre más viejo de Japón y el segundo en el mundo, Jiroemon Kimura vivió 116 años en la localidad de Kyoto.
Aquellos que desean darle celos a la ex novia para atraer su atención, tienen en Internet una herramienta ideal para conseguir ese objetivo.