El panorama regulatorio de los juegos online y apuestas deportivas en Perú: hacia una mayor seguridad

En el mundo moderno, la industria del juego en línea y las apuestas deportivas han experimentado un crecimiento exponencial, brindando a los jugadores una experiencia emocionante y accesible desde la comodidad de sus hogares. En el caso del Perú, este fenómeno no es una excepción. Sin embargo, con el rápido avance de la tecnología y el aumento en la popularidad de los juegos de azar en línea, surge la necesidad imperiosa de una regulación efectiva para garantizar la seguridad y protección de los consumidores. 

En este artículo, exploraremos el panorama regulatorio de los juegos online y apuestas deportivas en el país, centrándonos en cómo las nuevas leyes están haciendo que el entretenimiento virtual sea más seguro para los peruanos.

Regulación de los juegos online y apuestas deportivas en Perú

El Perú ha reconocido la importancia de regular la industria del juego en línea y las apuestas deportivas para proteger a los consumidores y prevenir actividades ilegales. En este sentido, se han implementado leyes y regulaciones específicas para supervisar y controlar estas actividades. Las mismas provienen principalmente de la Dirección General de Juegos de Casino y Máquinas Tragamonedas (DGJCMT), que opera bajo el Ministerio de Comercio Exterior y Turismo (MINCETUR)

En un conversatorio conjunto organizado por la Asociación Peruana de Operadores de Juegos de Azar y Máquinas Tragamonedas (APOJAM) y la Pontificia Universidad Católica del Perú (PUCP), líderes de la industria, representantes gubernamentales y académicos resaltaron la importancia de la regulación para proteger a los jugadores. Reconocieron los avances logrados, pero también identificaron áreas de mejora.

Se propusieron al MINCETUR mejoras como sanciones más severas para los infractores, una fiscalización más rigurosa y un marco claro para el juego responsable. Además, se destacó la necesidad de proteger los datos personales de los jugadores en los casinos en línea, mediante el uso de medidas de seguridad como el cifrado de datos y restricciones de acceso.

La regulación del juego en línea no solo busca proteger a los jugadores, sino también combatir las prácticas ilegales. Al establecer un marco regulatorio sólido, se dificulta la operación de operadores ilícitos, promoviendo así un entorno de entretenimiento más seguro y transparente para todos.

La popularidad creciente de las tragamonedas en el país

En el panorama de los juegos de azar, las tragamonedas están ganando popularidad en Perú como una de las opciones más elegidas por los aficionados. La accesibilidad, la variedad de opciones y la emoción que ofrecen las mismas han contribuido significativamente a su popularidad. 

Además, el crecimiento del acceso a Internet y la disponibilidad de plataformas de juego en línea han facilitado aún más el acceso a estas máquinas para una amplia audiencia. Ahora es posible acceder a esta forma de entretenimiento desde cualquier lugar y a cualquier hora.

Este cambio en la dinámica ha consolidado aún más la posición de las máquinas tragamonedas como una de las opciones favoritas entre los entusiastas del juego en el país.

Impacto de las nuevas leyes en la seguridad del juego

Las recientes leyes y regulaciones implementadas en el Perú han fortalecido significativamente la seguridad y protección de los jugadores de las máquinas tragamonedas y otros juegos en línea. 

Estas leyes establecen medidas estrictas para garantizar la integridad de los juegos, proteger los datos personales de los jugadores y prevenir el acceso de menores de edad a estas plataformas de entretenimiento. Además, los operadores están obligados a promover prácticas de juego responsable y proporcionar recursos para ayudar a los participantes que tienen problemas de adicción con los mismos.

A su vez, la implementación de tecnologías avanzadas también ha contribuido a mejorar la seguridad de los juegos en línea y apuestas deportivas en el Perú. La utilización de sistemas de encriptación de datos, la verificación de la edad y la identidad, y la monitorización continua de las actividades de juego son solo algunas de las medidas adoptadas para proteger a los jugadores y garantizar la equidad de los juegos.

Educación y concienciación sobre el juego responsable

Además de las regulaciones y tecnologías para garantizar la seguridad del juego, es crucial fomentar la educación y concienciación sobre prácticas responsables entre los jugadores peruanos. 

Las autoridades y los operadores deben trabajar en conjunto para proporcionar información sobre los riesgos del juego compulsivo, los recursos disponibles para aquellos que necesitan ayuda y las medidas que los participantes pueden tomar para mantener el control de su comportamiento de juego.

En resumen, el Perú está fortaleciendo su regulación de juegos en línea y apuestas deportivas para asegurar una experiencia de entretenimiento más segura y responsable. Nuevas leyes, tecnologías avanzadas y medidas de seguridad están siendo implementadas para proteger a los participantes y fomentar el juego responsable. A pesar de la creciente popularidad de las tragamonedas, es crucial seguir adaptando las regulaciones para abordar desafíos emergentes y mantener un ambiente de juego justo y transparente.

Perú inicia la regulación de apuestas y juego en línea

Perú ha dado un paso más hacia la regulación del juego en línea. Ya se firmó la ley 31.557 con la que el gobierno de Castillo pretende poner fin a la falta de regulación y fiscalización de un sector cada vez más importante en el país. El Gobierno del Perú estima recaudar unos 40 millones de dólares con una tasa que grabará al 12% de los ingresos netos de las casas de apuestas de Perú, así como de los operadores de casino, bingo o poker en línea.

Tras firmar y publicar la ley, inicia un plazo de 60 días para que el reglamento entre en vigencia y las empresas del juego en línea reciban autorización y registro. La promulgación de esta ley permite que esté activa el próximo mes de noviembre, cuando comience la Copa Mundial de la FIFA Qatar 2022. Aunque la blanquirroja cayó en el repechaje y no estará en el certamen, se espera una gran cantidad de apuestas en un torneo que iniciará a fines de noviembre.

Recordemos que el ministerio a cargo tiene un plazo de 120 días para presentar el reglamento definitivo. Los expertos señalan que están apurándose para su presentación, aunque se trata de un impuesto de periodicidad anual con efectos inmediatos. La disputa de la Copa Mundial de la FIFA entre noviembre y diciembre en lugar de sus habituales fechas de junio y julio permite la irrupción de la nueva norma coincida con una de las competencias que más soles mueve en apuestas.

Registro Único de Contribuyentes

Los operadores de juego deberán inscribirse en el Registro Único de Contribuyentes (RUC), además de disponer de representante legal en el Perú y ofrecer el dominio .pe en la plataforma. Esto hará que muchos operadores que ofrecían sus apuestas deportivas y casinos en línea con dominios genéricos tipo .com/es/ tengan que cambiarlo por el nuevo .pe. En cualquier caso, esto no debería suponer ninguna afectación para los apostantes peruanos, que conservarán su acceso a la cuenta, fondos, etc.

Si el operador no cumple con estos requisitos, no podrá firmar acuerdos de patrocinio o publicitarios. La nueva norma incluye un Impuesto Selectivo al Consumo (ISC) que suma un gravamen del 1% a los jugadores. Desde APADELA, Asociación Peruana de Apuestas Deportivas, se muestran favorables a la regulación del sector, aunque en un comunicado emitido a mediados de julio criticaron la “competencia desleal” de las empresas extranjeras sin sucursal en el Perú.

Según APADELA, un centenar de operadores extranjeros que operan en el Perú mediante sus plataformas digitales pese a no tener sucursales en el país quedarán exoneradas del pago. Su crítica se centra en que la norma de reciente aprobación no obliga al operador a establecer una sucursal en el país para operar en él. Así, empresas radicadas en territorios como Curaçao podrán seguir operando en el Perú sin tener sucursales en nuestro país como venían haciendo hasta ahora, sin verse afectadas por este gravamen.

El Presidente Castillo asegura que los 40 millones de dólares que estima recaudar anualmente con este gravamen permitirán al Perú disponer de “mayores recursos para cumplir sus obligaciones en materia económica y social”. Las recaudaciones se repartirán equitativamente entre el Ministerio de Salud, Comercio Exterior y Turismo y el Instituto Peruano del Deporte.

Además, un 20% de las recaudaciones se dirigirán al Tesoro Público. En palabras del máximo mandatario, Ejecutivo y Congreso han coincidido en la necesidad de establecer “un marco normativo para que estas operaciones sean controladas de manera integral, pagando impuestos y cumpliendo sus condiciones adecuadas”, en busca del beneficio ciudadano.

Mincetur de Perú está preparando un proyecto regulatorio del juego online

Las apuestas deportivas y  juegos de casinos en línea de Perú se encuentran en un momento esplendoroso en el país. Una actividad que está en un proceso de adaptación, donde las autoridades buscan tener un mejor control y con mayores beneficios que se extiendan hacia la sociedad. Y es que, con números tan impresionantes, resulta prudente que las autoridades intenten estar más involucradas.

¿Cómo se encuentra el mercado de las apuestas y juegos de azar en Perú?

Tan solo en el 2020, el sector de las apuestas, a través de opciones como los casinos online peruanos, lograron generar un poco más de 1.1 mil millones de dólares. Derivado de las más de 150 mil apuestas que se cruzan a diario en la nación. Lo que representa el auge que tiene la actividad entre la población. 

Sin embargo, gran parte de ese capital, se va directamente a países como Curazao y Malta. Lo que genera cierta incertidumbre al mercado local; pero, principalmente a los jugadores que participan en este tipo de actividad lúdica y no saben si participan en un juego justo.

Por lo tanto, después de una seria evaluación, autoridades como el Mincetur (Ministerio de Comercio Exterior y Turismo), plantean el grabar la actividad con tan solo un 12%; lo que, podría derivar en una mejor una percepción anual para el erario público, por cerca de 40 millones de dólares.

Pero, al tener un gobierno más involucrado, ¿se brindará a los usuarios un entorno más seguro y confiable?; mientras, tal vez, se podrían llegar a implementar medidas de protección con lo son las políticas de juego responsable. También, se cerraría las puertas a organizaciones delictuosas, cuya principal finalidad es el lavado de dinero y promoción del fraude.

Conformación hacia un modelo de regulación del sector de apuestas y casinos

Con la designación del nuevo director del Mincetur, Eduardo Alfonso Sevilla ha impulsado una iniciativa que será puesta a evaluación por el Consejo de Ministros. Y, en dado caso de que la iniciativa se apruebe, el organismo regulador a cargo sería la Dirección General de Juego.

De momento, varias autoridades ya han confirmado su participación en el Perú Gaming Show, en donde, seguramente, se abocará a brindar varias conferencias y pláticas en torno a la industria del turismo y el juego en la actualidad. Y, lo más seguro es que, en este evento, abordarán el tema.

En tanto, algunos otros invitados a este evento (Perú Gaming Show) son: la SONAJA (Sociedad Nacional de Juegos de Azar), ATCE (Asociación de Turismo y Centro de Entretenimiento) y la APADELA (Asociación Peruana De Apuestas Deportivas en Línea y Afines).

Actualidad de la industria del juego de apuestas en Perú

 Hasta el momento, los juegos de azar y juegos de apuestas están permitidos en el país, y cuentan con una normativa regular. Pero, las normativas sobre los juegos online todavía no están muy bien delimitadas. Incluso, varias de las leyes promulgadas y que se encuentran en vigor hoy en día, fueron impulsadas durante la década de los 90 en un mercado muy distinto que no presentaba la masificación del acceso a los dispositivos móviles.

De tal forma, algunas leyes que se mantienen vigentes son la No. 27153 que trata sobre la regulación de la explotación de los Juegos de casino. Mientras que la ley 21921 es una normativa general para el ramo de las loterías. Y, la ley 10293 se enfoca en las apuestas en eventos deportivos.

Dejando en evidencia que, una actualización resulta de vital importancia; sobre todo, para brindar un entorno más confiable y seguro a los usuarios. Así, las nuevas normativas impulsarán:

  • Pago de impuestos.
  • Garantizar la publicación de políticas para la promoción del juego responsable.
  • Disponer de un domicilio legalmente establecido en el país.
  • Y, aplicación de medidas y condiciones que ayuden a garantizar la seguridad de cualquier usuario.

Así, esta nueva regulación buscaría poner fin a un limbo legal en que se encuentran varios negocios del sector con servicio en línea. Mientras que, el organismo regulador, en base a estás premisas, tendrá la potestad para decidir a quién brindar (o no) una licencia, tanto para negocios físicos como online.

Ahora bien, si alguna empresa decidiera brindar servicio en Perú, y no se ajustará a las normas; podría ser acreedor a una sanción económica que va desde 1 UIT y hasta los 500 UIT. Con la posibilidad de cancelar las autorizaciones; incluso, llegar hasta la inhabilitación para operar en el país (por un par de años o de manera permanente).

Conclusión

Tal vez, para muchos, esta nueva regulación, pueda parecer una medida que intenta aprovecharse del auge del mercado de apuestas en Perú. Pero, regular operaciones que se encuentran en el limbo, no solo representa una mayor recaudación; ya que, si se toma en serio, se impondrán medidas más seguras y confiables, para el usuario; mientras que, también se impulsará políticas como el juego seguro, para quién comienza a sufrir de adicción a este tipo de actividad.

Así, resulta interesante observar como adoptará el mercado está nueva realidad. Aunque, evidenciando los resultados de los casinos y juegos de azar de hoy en día, resulta evidente que los corredores, sobre todo online, buscarán ajustarse, para un mercado tan lucrativo y con capacidad de crecimiento en la nación. Y, a ti, ¿qué te parecen este tipo de cambios?; piensas que en verdad, son necesarios (y si es así, te invitamos a compartir tu opinión).

Leyes que permitieron la Propagación de la Tecnología

Unleashing the Killer App En el año 1998 cuando lo más moderno era enviar mensajes de texto por los celulares (SMS) y las pantallas a 256 colores de estos dispositivos nos parecían novedoso, los investigadores se atrevieron a ver un paso más allá.

Este libro es ideal para los emprendedores que deseas que sus proyectos triunfen, entender como es que funciona la plataforma tecnológica y como se manejan los costos es imprescindible para que un negocio no solo crezca sino que se fortalezca.

Ley de Moore

Gordon Moore, fundador de Intel, principal fabricante de microprocesadores, expresó los indetenibles crecimientos exponenciales en la velocidad, tamaño y costo de los procesadores, quienes desde 1960, cada dieciocho meses, se doblará su densidad y por ende el poder de procesamiento, mientras el costo se mantiene constante. La tendencia es simple: más rápido, más barato, más pequeño.

Ley de Metcalfe

Robert Metlcalfe, co-fundador de 3Comm, hizo la observación que las redes, bien sea telefónicas, de computadores o de personas, dramáticamente incrementa su valor con cada nodo adicional. Esto se puede expresar como que la utilidad de una red es equivalente al cuadrado del número de sus usuarios.

Es importante destacar que las Leyes mencionadas, si bien son clasificadas como tal, no hay evidencia de haber sido sometidas a las investigaciones y pruebas de una ley física o química.

Desde el comienzo de esta década, la Ley de Moore y la Ley de Metcalfe han operado juntas en nuevas formas. La ley de Moore ha hecho posible la económica digitalización de cualquier dispositivo, desde una tostadora hasta un vehículo, pasando por juguetes de niños y baños en lugares públicos, y por supuesto, cada vez más poderosos y asequibles computadores personales.

La proliferación de dispositivos nos ha llevado a la búsqueda de estándares de unificación que permita que se compartan los contenidos digitales y se multiplique su valor en el proceso.

El Impacto de Internet

Estos estándares con los que cuenta la industria no vinieron de arquitecturas propietarias de proveedores tradicionales de computación y comunicaciones, como IBM y AT&T, sino de una red construida por el Gobierno de los Estados Unidos de Norteamérica para interconexión de las universidades y que sirviera de respaldo de su red de comunicaciones, en caso de guerra, llamado Internet.

En 1993, el protocolo de comunicación de Internet alcanzó su masa crítica y desde entonces, el valor de cada nodo adicional ha sido tan grande que, como si fuera una fuerza gravitacional, absorbe cada dispositivo y red a su paso.

Con este ambiente de computación tan económico instalado, la Ley de Moore y la Ley de Metcalfe comenzaron a alimentarse la una a la otra, dando cabida a nuevos productos de software y estándares que pueden ser liberados en la Internet y distribuidos con precios tan económicos, que los distribuidores con gusto dan sus productos sin costo para alcanzar su masa crítica rápidamente.

En adición a esta inagotable base de información que se incrementa continuamente, mejora el beneficio social general creando lo que los economistas llaman “beneficios públicos”, ya que se está haciendo más fácil a la gente el uso de la información y a los dispositivos el hecho de encontrar, usar, compartir y agregar información en la red. Internet se ha desarrollado como un ambiente comercial: un mercado abierto en el sentido real de la palabra, denominándose “Espacio de Mercado” (del inglés marketspace) y se ha convertido en la verdadera base de la moderna organización industrial.

El mercado en estos días está mejorando su eficiencia bajando los costos a la velocidad de la Ley de Moore y con la efectividad de la Ley de Metcalfe, teniendo que actualizarse las empresas típicas de la Era Industrial, cuyas largas historias de regulación anticompetitiva, costosa y obsoleta estructura tecnológica, las mantiene alejadas de la evolución hacia la que se están orientando los mercados en la actualidad.

Aunque el mercado puede llegar a alcanzar su masa crítica en cuestión de meses o semanas, las empresas demoran meses o años sólo para instalar la última versión del sistema operativo o una “suite” de aplicaciones de planificación de recursos financieros o ERP (“Enterprise Resource Planning”).

Esta creciente brecha lleva a Ley de las Empresas Decrecientes (que se explica mas adelante), la cual establece que a la vez que el mercado se hace más ineficiente, el tamaño y la complejidad organizacional de la empresa se vuelve antieconómico, en la orientación que éstas existen para reducir los costos de transacciones más eficientemente.

Las tendencias apuntan hacia la disminución del tamaño, “outsourcing” y cualquier otra actividad distribuida que lleven de la gerencia centralizada a la descentralizada, tendencias que se deben acelerar en los próximos años.

Las empresas no desaparecerán, pero se harán más pequeñas y comprimidas en complejas redes de relaciones bien manejadas con asociados de negocios que incluyen clientes, proveedores, reguladores y hasta accionistas, empleados y competidores.

Adicionalmente al cambio que se está generando en las empresas, la interacción de las Leyes de Moore y Metcalfe, está creando un poderoso segundo efecto que sin intención está retando las bases de los sistemas de negocios en general, como los sistemas sociales, económicos y hasta políticos.

La velocidad y trayectoria de la revolución digital han creado frecuentes y más desgarradoras ondas que cualquier tecnología que la precediera, dando a cada persona un caso permanente de “choque al futuro”. Este fenómeno puede ser llamado le Ley de Desorganización (“Law of Disruption”), la cual establece que mientras los sistemas sociales mejoran incrementalmente, la tecnología se mejora exponencialmente. A medida que la brecha entre las dos se incrementa, lo hace el potencial para cambios no continuos y la desorganización.

La digitalización apuntala las ya potentes tendencias hacia la rápida desregulación de las industrias y globalización de los mercados, creando un poderoso trío de nuevas fuerzas que supera en poder a las amenazas competitivas que la generación de ejecutivos de mayor nivel, gerentes y estrategas han sido entrenados para seguir.

Costos de Transacción

Las Leyes de Moore y Metcalfe explican como la tecnología digital expande las aplicaciones, pero es importante entender por qué los ejecutivos de los negocios ven a la tecnología como su principal competidor, en vez de su mejor arma.

La explicación viene de un joven economista llamado Ronald Coase, quien efectuó observaciones, en los años treinta durante la Gran Depresión, en empresas esparcidas por todo el territorio de los Estados Unidos de Norteamérica, descubrió el “costo de transacción”.

Para entender el concepto es importante pensar en lo que se tiene que hacer en una empresa para suplirse de cualquier insumo de oficina o productivo, donde es importante comenzar por negociar el precio, escribir una orden de compra o un contrato, inspeccionar el material que llegó y eventualmente, invocar al sistema legal. Los costos acarreados en todo el proceso, son añadidos al producto.

Hay seis tipos básicos de costos de transacción:

a) Costos de búsqueda: son los esfuerzos realizados por compradores y vendedores para encontrarse unos a otros, dentro de un mercado abierto que cada vez es más amplio y desorganizado.

b) Costos de Información: para los compradores, el tratar de aprender acerca de los productos y servicios de los vendedores y la base de sus costos, margen de ganancia y calidad. Para los vendedores, tratar de aprender acerca de legitimidad, condición financiera y necesidades que pueden llevar a ofrecer un precio mayor o menor al comprador.

c) Costos de Convenios: cuando los compradores y los vendedores acuerdan sus términos para la venta o para contratar los servicios, lo que puede incluir reuniones, llamadas telefónicas, cartas, faxes, correos electrónicos, intercambio de datos técnicos, catálogos, entretenimiento y costos legales de contratar negociaciones.

d) Costos de Decisión: para los compradores, evaluar los términos del vendedor comparados con los de otro potencial vendedor y procesos internos como aprobación de compras, diseñadas para asegurar que se está cumpliendo con las políticas de la organización. Para los vendedores, evaluar si vender a un comprador en vez de a otro o a ninguno de ellos.

e) Costos de Póliza: cuando los compradores y vendedores se encuentran en los pasos necesarios para intercambiar los bienes o servicios, y los términos bajo los cuales la venta se efectuó pueden haber sido ambiguos o hasta no especificados. En este caso deben efectuarse las aclaratorias cuyos costos son trasladados a los bienes o servicios intercambiados.

f) Costos de Refuerzo: son compradores y vendedores asegurándose que los términos insatisfechos son remediados. Esto puede estar en el rango comprendido entre un arreglo mutuo en un descuento u otras penalidades con los frecuentemente altos costos de litigación, usando a un tribunal para que decida sobre las disputas asociadas con la transacción.

Coase llegó a la conclusión que las empresas son creadas para que el costo adicional de organizar y mantener la estructura para efectuar muchas transacciones, sea menor que el costo de hacerlo individualmente. La empresa deberá expandirse hasta el punto en el cual el costo de organizar una transacción extra dentro de la empresa, sea igual a la de hacer la misma transacción fuera de ella, en el mercado abierto.

Que el mercado por si mismo se pudiera volver más eficiente reduciendo los costos de transacción fue algo que Coase no había considerado, pero el resultado cuando el mercado lo hace, es predecible, por la naturaleza de las empresas. Si la empresa crece en tamaño, hasta que alcanza el punto en el que la próxima transacción sería tan barata como hacerlo fuera de la empresa, si el mundo fuera de la empresa se vuelve más barato. El corolario natural es que la empresa se contraería, dando lugar a la Ley de Empresas Decrecientes, que indica: en la misma forma que el costo de transacción se hace cero en el mercado abierto, lo hace en la empresa.

Las Leyes en operación hoy

Los economistas han hecho poco para cuantificar el impacto de los costos de transacción en los mercados tradicionales, pero la Ley de Empresas Decrecientes convertirá el lugar de mercado (“marketplace”) en el espacio del mercado (“marketspace”), siendo las primeras víctimas en la reducción de los costos de transacción los negocios de información y servicios, tales como comerciantes, agentes e intermediarios.

Las otras víctimas que habrá al principio serán las industrias maduras, las reguladas, los monopolios y los carteles, los cuales por definición evitan la competencia en los mercados abiertos y han hecho poco por reducir sus costos básicos. Aún más, estas empresas han demostrado que son vulnerables y frágiles cuando se enfrentan a competencia o desregulación, siendo la inversión en tecnología la clave fundamental de su competitividad.

A medida que el costo de transacciones cae las empresas toman ventaja por la economía de escala que les produce la repetición, ya que son mejores que lo que podrían conseguir en el mercado o que sus competidores.

Otro efecto de reducir los costos de transacción en el mercado es que se fuerza a los participantes en industrias estables, a reconsiderar quién está capturando los márgenes. Cada actividad de distribución, desde productos básicos hasta bienes de consumo, incluyen un rango de intermediarios tales como mayoristas, financistas, aseguradores y almacenistas, quienes reducen los costos de transacción para las funciones que están fuera de la empresa.

El intermediario es útil para la transacción únicamente si es más barato que la función similar en el mercado abierto. Consecuentemente, es evidente que a medida que la tecnología reduce los costos de transacción en el mercado abierto, el rol del intermediario se hace menos necesario. Las transacciones más complejas se están desagregando y los intermediarios que no están agregando suficiente valor al mercado abierto, están siendo desincorporados.

Fuente:  “Unleashing the Killer App», por Downes, Larry y Mui, Chunka. Harvard Business School Press, 1998.