El Pollo a la Brasa de siempre

Salir un sábado por la noche al parque o a una zona comercial es común en nuestras familias. Tan común como toparse en cada esquina con una pollería, el paraíso de muchos quienes son fieles adeptos al ‘Pollo a la Brasa’, cuyo éxito ya lleva casi medio siglo de existencia.

¿Hay alguien que pueda resistirse al sabor de un Pollo a la Brasa? No hay nadie que haya escapado de su aroma, al sabor de su aliño y marinado entre hierbas y condimentos que lo han convertido en un prócer de nuestra gastronomía. Claro, acompañado de unas deliciosas papas fritas y de una fresca ensalada que se convierten en fieles compañeros.

Es tanta su fama, que incluso en Instituto Nacional de Cultura lo ha declarado como Patrimonio de la Nación por medio de una resolución directorial publicada en el diario oficial ‘El Peruano’, indicando que el Pollo a la Brasa se convirtió en en la segunda mitad del siglo pasado, en uno de los productos gastronómicos de mayor consumo en el país.

Cuando se le viene a la mente las palabras, Jugoso pollo de piel dorada, deliciosa alita crocante, mayonesa, papas, ají… nuestro estómago pide a gritos saciar su necesidad con nuestro Pollo a la Brasa. Tanto así, que alcanzó éxito internacional en Chile, Bolivia e incluso Estados Unidos.

El ‘suceso’ del Pollo a la Brasa, estadísticamente nos dice que el 95.7% de peruanos prefiere ir a una pollería que a cualquier otro tipo de restaurantes como cevicherías, chifas o de comida criolla. El 45.8% de personas, asiste semanalmente a una pollería. Y nueve de cada diez personas consumen usualmente nuestro plato protagonista de esta semana.

 

 

Sus opciones de consumo son los siguientes:

  • Un pollo a la brasa: Se sirve un pollo entero, el cual es dividido mediante dos cortes, uno longitudinal y otro transversal. A partir de los cortes mencionados se obtienen cuatro presas (dos «pechos» y dos «piernas»). Una presa «pecho» contiene media pechuga, el ala y la espalda del pollo en tanto que una presa «pierna» contiene media rabadilla, el muslo y la pierna. Se acompaña con porciones grandes de papas fritas y ensalada, además de una bebida gaseosa en envase mayor o igual al de litro y medio.
  • Medio pollo: Se sirve medio pollo, que consiste en una presa «pecho» y una presa «pierna». Se acompaña con porciones medianas de papas fritas, ensalada y una bebida gaseosa en envase de un litro o mayor.
  • Un cuarto de pollo: Se sirve una presa «pecho» ó «pierna», según elección del comensal. Generalmente esta presentación del pollo es para el consumo individual. Se acompaña con porciones pequeñas de papas fritas y ensalada. Se incluye una bebida gaseosa de tamaño personal o de medio litro o un vaso. En algunos establecimientos la hora del almuerzo se incluye un postre junto al pedido.
  • Un octavo de pollo: Se sirve uno de los componentes de una «presa» de pollo (media pechuga, ala, espalda, rabadilla, muslo o pierna). Se acompaña con porciones pequeñas de papas fritas, ensalada y un vaso de bebida gaseosa. Esta es la opción económica para consumir «pollo a la brasa».

El éxito del Pollo a la Brasa radica en su sazón y en sus condimentos, en el sabor que lo caracteriza. En la combinación brava con las papas y las salsas.  Han pasado varios años para que el Pollo a la Brasa se gané el ‘cariño’ del peruano y lo reconozca como uno de los principales potajes de nuestra gastronomía.

[yframe url=’http://www.youtube.com/watch?v=H-1APRoJgVQ&feature=player_embedded’]

Los comentarios están cerrados.