El slow work puede ayudarte a reducir el estrés laboral

Un ritmo de vida acelerado puede contribuir a aumentar nuestros niveles de estrés, en especial si no dedicamos un tiempo a alguna actividad de ocio, como leer un libro, hacer ejercicio o jugar al casino online. En la era del multitasking resulta cada vez más complicado dedicarnos por completo a una sola cosa y desacelerar nuestro ritmo para mejorar no solo nuestro rendimiento laboral sino nuestro bienestar general. Sin embargo, existe un concepto que podría ayudar a reducir el estrés producto de nuestras propias presiones. ¿De qué se trata el slow work y de qué manera puede ayudarte a reducir el estrés?

¿Qué es el slow work?

El slow work es una filosofía de vida que nace de otros conceptos similares pero aplicados a distintos ámbitos, como el slow living y el slow food. Así como el slow living nos enseña a desacelerar nuestro ritmo de vida, tomando conciencia de lo que estamos haciendo, el slow work se aplica al ámbito laboral para que nuestros procesos se enfoquen en la concentración y en hábitos que sean realmente saludables. El slow work promete motivar al empleado permitiéndole dedicarse completamente a una tarea antes de pasar a la otra; la adopción del teletrabajo, que permite enfocarse en un solo proceso, es la prueba de que el slow work genera un ambiente más relajado y, por lo tanto, reduce nuestras presiones.

¿Cómo el slow work reduce el estrés laboral?

Aprender a gestionar nuestro tiempo y organizar mejor nuestras tareas contribuye a reducir nuestros niveles de estrés ya que, al darle más tiempo a nuestro cuerpo de acostumbrarse mejor a una determinada actividad, podemos procesar más eficientemente aquello que nos abruma, en lugar de acumularlo como una tensión mental y física. Además, numerosos estudios han demostrado que estar bajo muchas presiones impide la toma de decisiones racional, promoviendo la impulsividad y las resoluciones precipitadas; tomarse con calma nuestras tareas laborales nos ayuda a resolver usando la lógica para analizar mejor cada situación particular.

Para reducir los niveles de estrés laboral, el slow work se apoya en:

  • La desconexión: Organizar nuestro tiempo y nuestra productividad nos permite mantener un equilibrio entre lo laboral y otros ámbitos de la vida. Por esta razón, resulta imprescindible ponerle un freno al trabajo para dedicarle tiempo a nuestra familia, nuestras aficiones y nuestro tiempo de descanso. Aprender a balancear cada una de nuestras actividades contribuye a despejar nuestra mente y, por lo tanto, liberar estrés.
  • El descanso regular: En cuanto al trabajo en sí, el slow work promueve un ritmo menos acelerado pero también resalta la importancia de descansar entre tareas. Así, esta filosofía propone dedicar, al menos, 10 minutos de descanso por cada dos horas trabajadas. De esta manera, el empleado se desconecta para retomar la tarea más concentrado, mejorando la productividad y reduciendo las presiones.
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