Celos entre hermanos pequeños

La llegada de un nuevo integrante a la familia siempre genera ansiedad entre los hermanos. Es algo normal que éstos se sientan un tanto desorientados y perciban al bebé por venir como una amenaza.
Ellos, pueden expresar su incomodidad con regresiones, pesadillas o cambios de conducta en los primeros meses. En caso de persistir el problema se recomienda una evaluación personalizada.
Si tu hijo tiene entre 2 y 5 años, tú como madre no debes invertir mucho tiempo ni energía en intentar explicarle sobre el embarazo y la llegada del bebé. Él no será capaz de entender una situación tan desconocida y sin quererlo aumenta su inseguridad.
Debes procurar que las rutinas de tu hijo se vean lo menos alteradas posibles (no es momento de cambiarle de habitación, de colegio, quitarle el chupete y  el pañal).

Dale permiso siempre para expresar sus miedos, resentimientos o cualquier emoción con relación a su hermano. El niño debe y necesita expresar sus emociones para poder superarlas y para eso, necesita de tu aceptación y ayuda para subliminarlas correctamente mediante juegos  y/o dibujos.

Respeta el ritmo de tu hijo del mismo modo que si fuera hijo único y es importante no buscar la igualdad entre hermanos pues cada uno es único y se le debe tratar como tal. Al querer igualarlos se cae muchas veces en injusticias. Cada etapa y edad tiene exigencias diferentes que deben mantenerse y cada niño requiere una adaptación particular (hay niños con los que hay que ser más correctivos y niños con los que se puede ser más relajado).

No trates de darles las mismas cosas, vestirlos de manera idéntica y hacerles regalos al mismo tiempo. Ellos deben aprender desde pequeños que cada uno tiene sus propios privilegios.

Dedica un tiempo de calidad y exclusividad a cada uno de tus hijos y desde pequeños, debes buscar momentos que sean únicos. Y lo más importante, evita las comparaciones pues cada persona es única.

Fomenta también el compañerismo y la armonía entre tus hijos animándolos a compartir juegos y experiencias. Debes aceptar que los hermanos no siempre se llevan bien y que es algo normal que se enojen entre sí. No cohibas esas emociones y debe s poner límites claros a su conducta.

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