Las comidas rápidas contienen niveles altos en grasas saturadas, azúcar y sal por lo que tienen más calorías que otros alimentos. Esto, traduce un bajo valor nutritivo y un peligro para la salud de los niños.
La comida rápida y la obesidad infantil, están relacionados entre sí debido a que su publicidad está orientada a ellos, con platos supuestamente divertidos, por lo que tanto los niños, como sus padres, no estén conscientes de las relaciones con la salud de la comida rápida:
Alto contenido de grasas saturadas:
Las gradas en la comida rápida son muy dañinas para la salud del niño, pues conduce a mayores niveles de colesterol en la sangra y triglicéridos, por lo cual se relaciona con afecciones cardíacas a temprana edad, así como muchas enfermedades cardiovasculares como la dislipidemia y las enfermedades coronarias en el corazón.
Contenido de Sal:
Los niveles de exceso de sal en la comida rápida resultan negativos sobre la presión arterial, induciendo a elevarla y conduciendo a la posible ruptura de las arterias y venas. Para reparar estos vasos sanguíneos, el cuerpo acumula las lipoproteínas y las convierte en colesterol, cuyos niveles en exceso son dañinos para la salud de las arterias.
Las grandes cantidades de sal y grasa en estos alimentos afectan la salud de los pequeños y hacen muy difícil la tarea de encontrar algo saludable en el menú.
Otros efectos:
Los niños en edad de crecimiento necesitan una gran cantidad de vitamina A y hierro, pero el consumo constante de comida rápida, hace que los niños sean más propensos a la pérdida de apetito, estreñimiento, cansancio, falta de concentración, fatiga y enfermedades como la anemia.

Alguien me preguntó.
Ya lo dice el dicho:
Los pobladores del distrito de Jesús, en Cajamarca se estremecieron la noche del 18 de Junio de 1988 al verse iluminada por un ovni en llamas que tras cruzar el cielo de esa zona desapareció entre unos cerros produciendo una tremenda explosión.
Los padres de un hijo único viven siempre con el temor de ver a sus hijos sin amigos, y rodeado de juguetes y personas adultas, más no de otros pequeños de su edad. Los papás, en su deseo de llenar ese vacío, deciden por colmarlos de atenciones e incluso terminan sobre protegiéndolos.
Estaban reunidas en el dormitorio de su madre, las tres hijas que se habían casado juntas y regresaban de su luna de miel. En eso la madre abre la conversación muy sería:

Un viejo millonario de 80 años, se consigue una novia de 20 y le pregunta a un amigo, ¿cómo me ves?