1.- EL DIARIO DE ELLA:
El sábado por la noche lo encontré raro.
Habíamos quedado en encontrarnos en un bar para tomar una copa. Estuve toda la tarde de compras con unas amigas y pensé que era culpa mía porque llegué con un poco de retraso a mi cita, pero él no hizo ningún comentario.
La conversación no era muy animada, así que le propuse ir a un lugar mas íntimo para poder charlar tranquilamente. Fuimos a un restaurante y él se seguía portando de forma extraña. Estaba como ausente.
Intenté que se animara y empecé a pensar si sería por culpa mía o por cualquier otra cosa. Le pregunté y me dijo que no tenía que ver conmigo, pero no quedé muy convencida. Camino a casa, en el coche, le dije que lo quería mucho y él se limitó a pasarme el brazo por los hombros, sin contestarme.
No sé como explicar su actitud, porque no me dijo que él también me quería, no dijo nada y yo estaba cada vez mas preocupada. Llegamos por fin a casa y en ese momento pensé que quería dejarme. Por eso intente hacerle hablar, pero encendió la tele y se puso a mirarla con aire distante, como haciéndome ver que todo había terminado entre nosotros.
Por fin desistí y le dije que me iba a la cama.
Mas o menos diez minutos más tarde, él vino también y, para mi sorpresa, correspondió a mis caricias e hicimos el amor, pero seguía teniendo un aire distraído.
Después quise afrontar la situación, hablar con él cuanto antes, pero se quedó dormido.
Empecé a llorar y lloré hasta quedarme adormecida. Ya no sé que hacer.
Estoy casi segura de que sus pensamientos están con otra. Mi vida es un auténtico desastre.
2.- EL DIARIO DE ÉL
Hoy perdió mi equipo de fútbol, estoy triste, ni modo. Pero al menos tuve sexo.




Estimada Dra. Corazón:
La mañana del día que cumplí 50 años no me sentía nada bien cuando me levanté.
Querido amigo blanco:
Una mujer y un hombre chocan de Frente en sus autos, el golpe es tan grande, que quedan los autos completamente destrozados. Pero increíblemente ninguno de los dos sale lastimado.
Una familia feliz está en la mesa para cenar cuando el hijo adolescente dice si puede hacer una pregunta.
La mujer en el 25 aniversario de su matrimonio, con mucha ilusión esa noche, se viste de lencería fina, con medias, ligeros y tacones de aguja incluidos, se pinta radiante y se pone ese perfume intenso; entra insinuante en la habitación! y se planta frente a su marido que está tumbado frente al televisor leyendo el periódico: