A medida que avanza el embarazo, el cuerpo de la mujer experimenta muchos cambios que acaban alterando su forma y disposición para caminar, hacer ejercicios, sentarse…
Una buena postura evitará que la espalda se lastime lo menos posible tanto en la zona lumbar como en la cervical, y la mujer pueda mantenerse erguida y sentirse más fuerte. Para ello, es aconsejable que ella siga algunas recomendaciones posturales desde el primer mes del embarazo:
– Mantener la espalda derecha y la cabeza erguida hacia delante, como si tirasen de la cabeza con una cuerda imaginaria hacia arriba, al caminar.
– Distribuir el peso del cuerpo entre las dos piernas, al estar parada y de pie. Al estar en esta posición por mucho tiempo, es aconsejable que se apoye una pierna en alguna silla o taburete, para aliviar la tensión sobre la espalda.
– Doblar las rodillas y posicionar una pierna delante de la otra, cuando tengas que agacharte para recoger alguna cosa en el suelo, barrer o pasar la aspiradora, etc., y al mismo tiempo mantener la espalda lo más erguida posible.
– Mantener la espalda muy bien pegada al costado de la silla o sillín, y con los pies apoyados en el suelo o en un taburete, cuando tengas que estar mucho tiempo sentada frente al ordenador o a la televisión. Evitar los cruces de piernas y no olvidarse de levantar a ratos.
– Hacer ejercicios físicos. La gimnasia, el yoga, Pilates… además de los ejercicios Kegel o acuáticos, son muy recomendables para la mujer durante el embarazo, desde cuando no represente riesgos para su salud y tenga la aprobación del médico.
– Acostarse de lado, especialmente hacia el lado izquierdo, a la hora de dormir. Esta posición favorece a la circulación y evita molestias como la hinchazón. Cambiar de posición cuando se canse, sólo evitando dormir sobre la barriga.
– Para las tareas que exijan muchos movimientos, pedir ayuda y colaboración a los familiares y amigos. Si puedes permitirlo, busca que te hagan un buen masaje corporal para aliviar las tensiones y el estrés.
– Recostarse boca arriba flexionando las piernas sobre la barriga es una buena posición para aliviar el dolor de espalda, al final del día.
– En una alfombra, se puede arrimar apoyándose sobre un costado. Levantar la pierna superior de manera controlada y realizando círculos con los pies, favorece la circulación y alivia los calambres.
– Elegir ropas cómodas y adecuadas para el embarazo. Los pantalones premamá que llevan banda elástica son muy buenos para mantener el abdomen firme y así ayudar a mantener una postura correcta.

La alimentación con frutas y verduras ricas en vitaminas A y C en niños menores de cinco años, refuerza su sistema inmunológico y los defiende contra la gripe.
Llegamos a la mitad de año y los niños entran al clásico receso de invierno. Los padres aún tienen ciertos dolores de cabeza al no saber qué actividades realizar con sus pequeños en estas dos semanas.
No es cuestión de esperar a febrero o Marzo, desde ya hay que estar preparados.
La alimentación con leche materna y una oportuna vacuna a los bebés, ayudan a fortalecer el sistena inmunológico y prevenir males respiratorios, por lo que los padres de familia deben estar atentos a estos dos factores.
Nunca faltan los casos en que los niños experimentan temor en algún pasaje de sus vidas, como por ejemplo a la oscuridad, algo normal en su proceso de desarrollo.