GASES MARITALES

Ahora quiero que levante la mano quién no está expuesta a los infaltables gases del matrimonio!!!! Es decir, reconozco que debo aceptar a mi marido con sus defectos, con sus manías; con sus costumbres  y toda la gente que siempre le ha rodeado (que curiosamente me encanta) pero nadie me habló de tener que soportar sus flatos!!!.

¡Es increíble la facilidad y desparpajo que tienen los hombres para lanzar sus ventosidades! y lo peor de todo es que hasta parece que tuvieran inmunidad! Y es que pónganse a pensar, ellos  lanzan sus gases con total naturalidad y hasta es para ellos sinónimo de salud, alguien que conozco decía «salud para mí, felicidad para mis amigos» ¡oyeron eso! ¿quién se puede sentir feliz con tremendos olores?

No importa lo que coman, sea comida mediterránea o recontra grasosa, sea comida diétetica  o chatarra, siempre tendrán un motivo para lanzar sus gases. Si comieron, es la comida que se está procesando, si no comieron es porque los pobrecitos están llenos de aire.

Otro punto  interesante es también donde los lanzan, puede ser en la calle, en el súper mercado, en los buses, en los ascensores y … ¡la cama!. Lo que no logro comprender es la necesidad de levantar las sábanas y batirlas luego de lanzar sus gases, ¡Dios, que te hemos hecho!!!

Sin embargo, sé que diga lo diga, todo seguirá igual pues ni el ministerio de la mujer ni ningún organismo internacional contempla este terrible abuso contra los derechos olfativos de las mujeres. ¿Emprenderemos venganza?

¡Al ataque chicas!