Suárez y una cachetada al juego limpio y al respeto

“Pero justificar la mordida de Suárez con el argumento de la garra charrúa es un soberano disparate”. Quizás sea la frase que mejor resume todo este rollo armado por Luis Suárez en el choque entre Italia y Uruguay. Lo dijo el periodista Pedro Canelo en la edición de hoy 26 de junio en El Comercio.

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Vivíamos un ambiente hermoso lleno de goles, jugadas nobles, sorpresas como Costa Rica o Argelia. Pero Suárez se encargó de manchar la fiesta mundialista, una actitud antideportiva que no justifica en nada la bien amada garra charrúa, aquella que construyó el gran Obdulio Varela en 1950 con aquel legendario Maracanazo.

Hay muchas posiciones respecto a este tema. Unos lo apoyan, otros no. Unos justifican el error en sanción de FIFA argumentando que Neymar también cometió una deslealtad y no fue expulsado. Yo considero que lo de Suárez no da para destacar de manera positiva o para aplaudir porque no es la primera vez que daña la integridad física de un colega de profesión.

Luis Suárez es un jugador con un pasado complicado. “O centras tu vida o te vas de aquí“ le dijo Ricardo Perdomo, su entrenador en menores, cuando el Pistolero tenía apenas 16 años. A esa corta edad, se dedicaba al alcohol y a la vida bohemia en Uruguay.

No se trata de un mal jugador pero Luis Suárez mismo se ha sacado del Mundial. Siento que retrocedió muchos años en que parecía que le gustaba despilfarrar su talento por actitudes tontas.

Qué equipo no quisiera tener a un delantero como Luis Suárez en su equipo, un crck al que no le importó detener con la mano un balón que tenía destino de gol en el partido ante Ghana en el Mundial 2010. En muchos momentos fue un héroe, otras como ayer, se transformó en villano. Pero más queda en la retina de muchos sus actitudes anti deportivas que lo marcan para siempre en este mundo del fútbol.

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Luis Suárez cargará con una pesada cruz toda su vida. No solo marcado por los mordiscos sino por actitudes racistas contra el francés Patrice Evra en un duelo Liverpool – Manchester United. Fue suspendido ocho fechas por llamar “negrito” a su colega de profesión y cuando se volvieron a encontrar en una cancha de fútbol, Suárez se negó a darle la mano.

¿Es Suárez un jugador despreciable? Tal vez no, pero si una persona que se equivocó de camino. Cuando vuelva en octubre podrá seguir marcando más goles, pasar al Real Madrid o Barcelona y quizás llevarse la Bota de Oro a su casa, pero como dice Perdomo: “O centras tu vida o te vas de aquí“, el futuro de Suárez depende de él mismo.

 

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